InicioEditorialLa falta de diesel hasta el precio de la carne sube

La falta de diesel hasta el precio de la carne sube

La advertencia de los ganaderos de Tarija sobre un posible incremento en el precio de la carne vacuna merece atención antes de que el problema termine golpeando, una vez más, el bolsillo de las familias. La causa señalada no es menor: la escasez de diésel está dificultando el traslado del ganado y amenaza con encarecer toda la cadena de comercialización.

El transporte es una pieza fundamental de la actividad ganadera. Mover animales desde las zonas de producción hacia los centros de engorde, ferias, mataderos o mercados requiere vehículos que funcionan con diésel. Si el combustible escasea, la logística se paraliza, los tiempos se prolongan y los costos aumentan. En determinadas zonas, incluso trasladar el ganado de un predio a otro se convierte en una tarea complicada.

El riesgo es que estos mayores costos terminen trasladándose al consumidor. No se trata solamente del precio del combustible, sino de una cadena que involucra transporte, alimentación, comercialización y faena. Cuando uno de esos eslabones se encarece o se interrumpe, el efecto puede llegar finalmente al mercado.

Tarija no puede mirar este problema como un asunto exclusivo de los productores. La carne vacuna forma parte de la alimentación cotidiana de miles de familias y cualquier incremento tiene un impacto directo sobre una economía doméstica ya presionada por el aumento general del costo de vida.

La advertencia de los ganaderos debería servir, por tanto, como una señal de alerta para las autoridades nacionales y departamentales. Resolver el abastecimiento de diésel no solamente significa garantizar que circulen los vehículos o que funcionen determinadas actividades productivas. Significa preservar la producción, evitar sobrecostos y proteger el abastecimiento de alimentos.

Si el combustible continúa llegando de manera irregular, el problema podría agravarse y convertirse en una nueva presión inflacionaria. Y cuando se trata de alimentos, esperar a que la escasez se traduzca en precios más altos para recién actuar siempre resulta más costoso.

El sector ganadero necesita combustible para producir y movilizar su ganado. Los consumidores necesitan precios razonables. Entre ambos existe una cadena que las autoridades tienen la obligación de proteger. La falta de diésel no puede terminar convirtiéndose en falta de carne ni en otro golpe contra la economía de los tarijeños.

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