El sector pecuario advierte que la falta de combustible se suma a la crisis climática y compromete el abastecimiento de carne en el departamento
Redacción Central/El Periodico/04-09-2026.- El sector ganadero de Tarija atraviesa una nueva etapa de tensión luego de que representantes de la actividad pecuaria advirtieran que la persistente falta de diésel en el departamento está afectando de manera directa el traslado de animales desde las zonas productoras hacia los centros de comercialización y faeneo. Según trascendió, esta situación ya comenzó a reflejarse en el precio final de la carne, que registra incrementos en distintos mercados de la región.
Dirigentes del rubro explicaron que el transporte de ganado depende casi exclusivamente de camiones y vehículos que utilizan diésel, por lo que la escasez del carburante ha generado demoras significativas en los envíos, además de mayores costos operativos que, finalmente, terminan trasladándose al consumidor final. De acuerdo con las mismas fuentes, la falta de combustible no solo retrasa la movilización de animales, sino que también pone en riesgo su estado sanitario, ya que los tiempos de espera prolongados incrementan el estrés y el desgaste físico del ganado.
A este panorama se suma la preocupación por el fenómeno climático conocido como “Súper Niño”, que según pronósticos meteorológicos podría intensificar la sequía en distintas regiones del departamento durante los próximos meses. Los productores recordaron que en gestiones anteriores, episodios similares de escasez hídrica derivaron en la muerte de un número considerable de cabezas de ganado, especialmente en zonas del Chaco tarijeño, donde el acceso al agua y a fuentes de alimentación se vuelve crítico durante los periodos de estiaje.
Ante este escenario, representantes del sector solicitaron formalmente una audiencia urgente con autoridades de la Gobernación de Tarija y de los distintos municipios ganaderos, con el objetivo de activar de manera inmediata los planes de contingencia previstos para enfrentar la sequía. Entre las medidas que se espera discutir figuran la habilitación de atajados y pozos de agua, la distribución de forraje y alimento suplementario, así como mecanismos que garanticen el abastecimiento prioritario de combustible para el transporte de animales y de agua hacia las zonas rurales más afectadas.
Los dirigentes pecuarios remarcaron que la articulación entre el nivel departamental y los gobiernos municipales resulta indispensable para evitar que se repita la mortandad de animales registrada en años anteriores, un fenómeno que no solo representa pérdidas económicas para las familias productoras, sino que también compromete la seguridad alimentaria de la región al reducirse la oferta de carne disponible.
En ese sentido, se planteó la necesidad de declarar de manera preventiva el estado de emergencia o alerta en los municipios con mayor vulnerabilidad ante la sequía, de forma que se puedan liberar recursos económicos y logísticos con la celeridad que la situación exige. Los representantes del sector insistieron en que actuar de manera anticipada resulta más eficiente y menos costoso que responder una vez que la crisis ya esté instalada.
Asimismo, se mencionó que la falta de diésel no es un problema exclusivo del sector ganadero, sino que forma parte de una dificultad más amplia que atraviesa distintas actividades productivas en Tarija y en otras regiones del país, lo que according a los productores, exige una respuesta coordinada entre instancias nacionales, departamentales y municipales para garantizar la provisión estable de carburantes destinados al transporte de alimentos.
Por el momento, ni la Gobernación ni las alcaldías involucradas emitieron un pronunciamiento oficial sobre la solicitud de audiencia planteada por los ganaderos. Se espera que en los próximos días se conozca una respuesta formal que permita avanzar en la coordinación de acciones concretas frente a la doble amenaza que representan la escasez de combustible y las condiciones climáticas adversas previstas para la presente gestión.
El sector ganadero tarijeño continúa siendo uno de los pilares económicos del departamento, por lo que cualquier afectación en su cadena productiva repercute de manera directa en el abastecimiento y en los precios de la carne para la población en general.
