El sector denuncia años de incumplimiento en el pago de este beneficio y consigue que el mecanismo financiero se active para garantizar la cancelación de los recursos adeudados al personal sanitario
Redacción Central/El Periodico/02-09-2026.- El ejecutivo de los Trabajadores en Salud de Tarija, Armando Gerez, dio a conocer que, ante la falta de pago del bono de vacunación por parte de la Gobernación departamental, el sector logró que se gestione un débito automático superior a los 9 millones de bolivianos, con el propósito de asegurar que este beneficio laboral sea finalmente efectivizado a favor de los trabajadores del área de salud.
El bono de vacunación es un incentivo económico que se otorga anualmente al personal sanitario en reconocimiento a su labor durante las campañas de inmunización desarrolladas en todo el territorio nacional. Tradicionalmente, el pago se realiza en julio, coincidiendo con la fecha en que se conmemora al trabajador en salud, aunque en los últimos años este desembolso se ha visto postergado en reiteradas ocasiones, generando conflictos entre el sector y las autoridades departamentales.
De acuerdo con la información brindada por el dirigente, el monto comprometido mediante este mecanismo asciende a más de 9 millones de bolivianos, cifra que se ajusta al número de trabajadores en salud que actualmente prestan servicios en el departamento, una cantidad que en los últimos periodos ha superado ampliamente los 1.800 funcionarios. El débito automático constituye una herramienta administrativa mediante la cual se ordena la transferencia directa de recursos desde las cuentas fiscales de la entidad obligada, sin que medie una nueva autorización posterior, garantizando así que los fondos lleguen a destino aun cuando exista resistencia o demora por parte de la institución deudora.
La controversia en torno a este beneficio no es reciente. Durante los últimos años, la Gobernación de Tarija sostuvo en varias oportunidades que el pago del bono de vacunación no correspondía a las arcas departamentales, sino que debía ser asumido por el nivel central del Estado, argumentando que buena parte del personal de salud depende de ítems y programas nacionales. Esa postura incluso fue respaldada en su momento por un fallo constitucional que estableció que la responsabilidad de este tipo de beneficios recaería sobre el Gobierno nacional y no sobre las entidades subnacionales, lo que derivó en un prolongado litigio entre ambos niveles de la administración pública en torno a quién debía cubrir el desembolso.
Pese a esa disputa de competencias, el sector de salud insistió en que, independientemente de las diferencias entre instancias estatales, el pago no podía seguir postergándose, ya que afecta directamente a un grupo importante de trabajadores que arriesgan su salud en tareas de inmunización. En protestas previas, los propios funcionarios de la Gobernación reconocieron no contar con los recursos suficientes para cubrir el monto exigido, cifra que en distintos momentos osciló entre los 7 y los 14 millones de bolivianos, dependiendo de los cálculos y las planillas consideradas por cada una de las partes involucradas en el conflicto.
Ante la falta de una solución definitiva por la vía del diálogo, los trabajadores del sector optaron en las últimas semanas por recurrir a la gestión de un débito automático como medida de presión y garantía de cumplimiento, evitando así depender exclusivamente de la voluntad política o la disponibilidad presupuestaria de la administración departamental. Esta acción se enmarca dentro de una serie de gestiones administrativas impulsadas por la dirigencia sindical, luego de que las movilizaciones y los reclamos directos no lograran destrabar el pago en los plazos esperados.
Con la activación de este mecanismo, el sector de salud de Tarija espera que el beneficio sea finalmente efectivizado sin mayores dilaciones, poniendo fin a un conflicto que se repitió año tras año y que, en más de una ocasión, derivó en paros, movilizaciones y medidas de presión frente a las instalaciones de la Gobernación. Los trabajadores remarcaron que continuarán con el seguimiento correspondiente hasta constatar que los recursos comprometidos sean efectivamente depositados y distribuidos entre el personal beneficiario en todo el departamento.
