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Cambio del dólar golpea las finanzas de YPFB y obliga a revisar su estructura de costos

El presidente ejecutivo de YPFB, Sebastián Daroca, reconoció que el nuevo régimen cambiario generó un fuerte impacto sobre las cuentas de la estatal petrolera, debido a que buena parte de las operaciones de la cadena de hidrocarburos está expresada en dólares y fue estructurada durante años sobre el tipo de cambio oficial de Bs 6,96.

Redacción Central/El Periódico/11-08-2026.- El cambio de régimen cambiario aplicado en Bolivia abrió un nuevo frente de preocupación para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El presidente ejecutivo de la estatal, Sebastián Daroca, reconoció que la modificación del valor de referencia del dólar tuvo un impacto significativo sobre las finanzas de la empresa, debido a que la estructura económica de la cadena de hidrocarburos se encontraba calculada sobre el tipo de cambio fijo de Bs 6,96 por dólar.

La situación adquiere especial importancia porque las operaciones petroleras están estrechamente vinculadas a la moneda estadounidense. Desde la exploración y producción hasta la importación de combustibles, equipos, repuestos, servicios especializados y otros componentes de la cadena energética, una parte sustancial de los costos se encuentra denominada o vinculada al dólar.

Durante años, la estatal petrolera trabajó con una estructura financiera que tomaba como referencia el tipo de cambio oficial. La modificación del régimen cambiario introdujo una diferencia considerable entre los valores utilizados para proyectar costos y el nuevo escenario monetario, generando presiones adicionales sobre las cuentas de YPFB.

El reconocimiento de Daroca plantea la necesidad de buscar una respuesta coordinada entre las principales áreas del Gobierno involucradas en la política energética y económica. La situación obliga a establecer criterios comunes entre el Ministerio de Economía, el Ministerio de Hidrocarburos y Energías y YPFB, con el propósito de determinar mecanismos que permitan absorber el impacto financiero y garantizar la continuidad de las operaciones de la empresa.

El problema no se limita al balance de la estatal. Cualquier modificación sustancial en los costos de la cadena hidrocarburífera tiene potenciales efectos sobre la importación y comercialización de combustibles, la estructura de subsidios, las finanzas públicas y el abastecimiento interno.

El nuevo escenario cambiario supone, además, una transformación respecto del modelo que durante años mantuvo el dólar oficial en Bs 6,96. El Banco Central de Bolivia registra para 2026 la transición desde ese valor hacia un esquema con cotizaciones significativamente superiores, reflejando el cambio producido en el mercado cambiario.

Para YPFB, la dificultad radica en que sus ingresos y buena parte de sus costos no evolucionan necesariamente al mismo ritmo. Mientras determinadas operaciones se encuentran vinculadas al dólar, los ingresos y mecanismos de compensación de la empresa están condicionados por la regulación interna, los precios de los combustibles y las decisiones de política económica.

La presión financiera se produce, además, en un momento en que la petrolera estatal enfrenta el desafío de garantizar el abastecimiento de combustibles y recuperar su capacidad operativa. Desde su llegada a la presidencia ejecutiva, Daroca estableció como una de sus prioridades asegurar la provisión de carburantes y avanzar en una transformación estructural de la empresa.

El nuevo contexto obliga, por tanto, a revisar las proyecciones financieras de YPFB y establecer cómo serán contabilizados y compensados los efectos derivados de la variación cambiaria. La coordinación entre las autoridades económicas y energéticas será determinante para evitar que el impacto se traduzca en un deterioro mayor de las cuentas de la empresa.

La preocupación adquiere particular dimensión porque YPFB constituye el principal operador del sector energético boliviano y desempeña un papel central en la importación, almacenamiento, distribución y comercialización de combustibles. Cualquier desequilibrio en sus finanzas puede terminar repercutiendo sobre toda la cadena de abastecimiento.

El desafío inmediato será encontrar un mecanismo que permita compatibilizar la nueva realidad cambiaria con las obligaciones financieras de la estatal, sin trasladar de manera desordenada los mayores costos al consumidor ni profundizar el déficit público.

El reconocimiento realizado por Daroca pone de manifiesto, en definitiva, que el cambio del régimen cambiario no solamente tiene consecuencias para empresas privadas, consumidores o importadores. También afecta directamente a las empresas estatales, particularmente a YPFB, cuya estructura de costos y operaciones se encuentra fuertemente ligada al dólar.

La definición de una política conjunta entre Economía, Hidrocarburos y la petrolera estatal aparece así como uno de los asuntos prioritarios para enfrentar el impacto financiero y garantizar que el cambio cambiario no termine comprometiendo el abastecimiento energético ni la sostenibilidad económica de YPFB.

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