Tras un plazo ampliado por el Ministerio de Economía, la autoridad departamental defendió un presupuesto orientado a salud, producción y turismo, mientras remarcó las dificultades que enfrenta la región por la caída sostenida de sus ingresos hidrocarburíferos
Redacción Central/El Periódico/10-09-2026.- La Gobernación de Tarija dio a conocer los lineamientos de su Plan Operativo Anual (POA) 2027, que contempla un presupuesto de 595 millones de bolivianos destinado principalmente a fortalecer el sistema de salud departamental, impulsar al sector productivo y potenciar la actividad turística como ejes de reactivación económica. El secretario de Economía, Fernando Romero, estuvo a cargo de exponer los detalles del documento, que además incluye un cuestionamiento a la gestión del Gobierno nacional en dos frentes: la demora en la definición de precios de referencia y un eventual traspaso del 1% de las regalías hidrocarburíferas hacia el nivel central.
De acuerdo con la exposición, uno de los principales obstáculos para concluir la formulación del presupuesto fue la falta de oportunidad del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas para remitir los precios oficiales que se utilizan como base de cálculo, un insumo indispensable para proyectar los ingresos por regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). Esa demora derivó en que el Gobierno central ampliara hasta el 11 de septiembre el plazo original para la presentación del POA 2027, extensión que fue confirmada por la propia autoridad departamental como reflejo de las dificultades de coordinación entre ambos niveles de gobierno.
Otro de los puntos que generó cuestionamientos desde la Gobernación es la posibilidad de que se concrete el traspaso de un punto porcentual de las regalías departamentales hacia el Tesoro General de la Nación, una medida que, según se explicó, aún se encuentra en fase de análisis y que impactaría de manera directa en los ya reducidos ingresos con los que cuenta el departamento. Esta preocupación se suma a un escenario de contracción económica que Tarija arrastra desde 2015, cuando comenzó una caída sostenida en la producción y los precios del gas natural, su principal fuente de recursos.
El monto proyectado para 2027 confirma la tendencia descendente de los presupuestos departamentales de los últimos años. Como referencia, el POA 2022 había alcanzado los 667 millones de bolivianos, de los cuales 518 millones correspondían a regalías hidrocarburíferas, mientras que en 2023 la cifra llegó a 702,7 millones, con una dependencia de las regalías superior al 80% del total. La proyección para 2027 implica una reducción de más de 100 millones de bolivianos respecto a esos ejercicios, en línea con las advertencias que distintas autoridades y analistas vienen realizando sobre el agotamiento paulatino del modelo económico basado en los hidrocarburos.
En ese marco, la Gobernación insistió en la necesidad de diversificar la matriz productiva del departamento, apostando a rubros como la vitivinicultura, la actividad agropecuaria y el turismo, sectores que en los últimos meses también resultaron afectados por los bloqueos de rutas registrados en otras regiones del país, los cuales generaron pérdidas millonarias tanto al sector público como al privado tarijeño. La cartera de Economía también viene gestionando de manera paralela la reprogramación de deudas con organismos como el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), además de la búsqueda de cooperación financiera internacional para sostener proyectos de infraestructura y desarrollo productivo, en un contexto de iliquidez que las propias autoridades han calificado de crítico.
Con la presentación del POA 2027, la Gobernación busca ahora avanzar hacia su aprobación en la Asamblea Legislativa Departamental, en medio de un debate que, según se anticipa, seguirá marcado por la disputa en torno a la distribución de recursos entre el nivel central y los departamentos productores de hidrocarburos.
