Gonzalo Ávila expresó preocupación por la ausencia de sesiones de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija, mientras permanece pendiente el tratamiento del Plan Operativo Anual 2027 y otros asuntos de interés para los municipios y sectores del departamento.
Redacción Central/El Periodico/02-10-2026.- La falta de sesiones de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT) volvió a generar cuestionamientos desde el Ejecutivo departamental, debido a que varios asuntos de planificación y gestión permanecen pendientes de tratamiento por parte del órgano legislativo.El vicegobernador Gonzalo Ávila puso en discusión la ausencia de reuniones del pleno y pidió conocer las razones por las cuales los legisladores departamentales no estarían desarrollando sesiones con normalidad. El planteamiento se produce cuando diferentes sectores e instituciones aguardan el avance de proyectos y normas vinculados con la planificación departamental.Uno de los asuntos que concentra la atención es el Plan Operativo Anual (POA) 2027 de la Gobernación de Tarija. Más de 40 sectores e instituciones solicitaron que la Asamblea avance con el tratamiento del documento, según información difundida por el Gobierno Departamental. La administración departamental sostiene que la falta de tratamiento retrasa la planificación de recursos y programas previstos para la próxima gestión.El POA había ingresado al ámbito legislativo en septiembre. Sin embargo, una sesión extraordinaria convocada para el 16 de septiembre, cuyo único punto estaba relacionado con la dispensación de trámite y voto de urgencia del proyecto de ley del POA 2027, fue suspendida antes de su instalación. La determinación provocó cuestionamientos de legisladores y sectores que esperaban que el documento comenzara a ser considerado.La situación generó además críticas de otros miembros de la Asamblea. El asambleísta Edwin Sánchez cuestionó la suspensión de aquella sesión y señaló que la decisión retrasaba el análisis de un instrumento considerado fundamental para la programación de los recursos departamentales.La controversia se desarrolla en un momento de dificultades financieras para la Gobernación de Tarija y de discusión sobre una nueva distribución de recursos entre los diferentes niveles del Estado. El Ejecutivo departamental busca, paralelamente, establecer mecanismos de negociación con el Gobierno nacional para abordar la situación económica de Tarija y revisar aspectos vinculados con competencias y fuentes de financiamiento.En este contexto, la aprobación del POA 2027 adquiere importancia porque constituye uno de los instrumentos centrales para programar las actividades, proyectos e inversiones de la administración departamental durante la siguiente gestión. Su tratamiento legislativo permite revisar la asignación de recursos y establecer las prioridades institucionales.Desde la Gobernación también se hizo referencia al plazo establecido por el Estatuto Autonómico Departamental. Según la interpretación expuesta por el Ejecutivo, si transcurrieran 30 días sin un pronunciamiento legislativo sobre el documento, se produciría su aprobación automática. Este aspecto introduce un elemento adicional en la discusión sobre los tiempos que tiene la Asamblea para abordar el proyecto.La situación no significa que toda la actividad legislativa departamental se encuentre completamente paralizada. Existen antecedentes recientes de resoluciones, trabajos de comisiones y convocatorias de legisladores para abordar asuntos específicos. Por ejemplo, una comisión de la ALDT anunció una mesa técnica para analizar los efectos del cambio climático sobre los sectores campesino y agropecuario, prevista para octubre.El debate se concentra, por tanto, en la continuidad de las sesiones plenarias y en la necesidad de dar curso a los asuntos que requieren decisiones del conjunto de los asambleístas. La ausencia de reuniones regulares genera preocupación principalmente cuando existen proyectos que dependen de una determinación del pleno para continuar su procedimiento.Para el Ejecutivo departamental, el funcionamiento regular del Legislativo resulta necesario para avanzar en la planificación de la próxima gestión. La Asamblea, por su parte, tiene entre sus atribuciones el análisis y aprobación de normas departamentales y de instrumentos que requieren tratamiento legislativo.El cuestionamiento de Ávila vuelve a colocar en agenda la relación entre ambos órganos del Gobierno Autónomo Departamental. La definición de una agenda legislativa y la convocatoria a sesiones permitirían establecer si el POA 2027 y otros proyectos pendientes serán incorporados próximamente al debate.Mientras tanto, instituciones y sectores que participan en la planificación departamental permanecen atentos a las decisiones de la ALDT. El tratamiento del POA será uno de los principales asuntos que deberá resolver el Legislativo, en una etapa marcada por restricciones financieras, demandas sectoriales y la necesidad de definir las prioridades de Tarija para 2027.
