La administración municipal salió al paso de los cuestionamientos surgidos en torno a los costos para participar en la Feria de Santa Anita. Mientras un grupo de artesanos cuestiona los montos exigidos, la Alcaldía sostiene que la patente mantiene el mismo valor y que los pagos adicionales corresponden a servicios operativos indispensables para el funcionamiento del evento.
Redacción Central/El Periódico/06-08-2026.- La controversia por los cobros aplicados a los participantes de la Feria de Santa Anita continúa sin resolverse. Luego de las observaciones planteadas por un sector de artesanos, el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija defendió el esquema de pagos vigente y afirmó que no se modificó el valor de la patente municipal para esta gestión.
El secretario de Turismo y Cultura, Daniel López, explicó que los importes cuestionados no corresponderían a un incremento del tributo municipal, sino a la cobertura de servicios que se habilitan durante el desarrollo de la feria, entre ellos el suministro de energía eléctrica y el recojo de residuos sólidos, cuya provisión demanda recursos logísticos y operativos.
Según la posición expresada por la autoridad, estos costos forman parte de la organización del evento y deben ser asumidos por quienes desarrollan actividades comerciales dentro del campo ferial, al considerar que los servicios benefician directamente a los expositores y contribuyen al normal funcionamiento de la tradicional festividad.
La Alcaldía también remarcó que las condiciones establecidas para participar en Santa Anita son de aplicación general y no contemplan excepciones para sectores específicos. Bajo ese criterio, advirtió que el incumplimiento de las obligaciones definidas en la reglamentación podría derivar en medidas administrativas, incluyendo el retiro de quienes no regularicen su situación.
Las declaraciones municipales se producen después de que representantes de artesanos expresaran públicamente su desacuerdo con los cobros requeridos para instalar sus puestos, argumentando que estos representarían una carga económica adicional para quienes participan en una feria caracterizada por preservar las tradiciones y promover el trabajo artesanal.
El intercambio de posiciones evidencia un desacuerdo que aún permanece abierto entre la administración municipal y parte de los expositores, en momentos en que Santa Anita concentra una importante afluencia de visitantes y constituye uno de los principales espacios de promoción de la cultura, las costumbres y la actividad económica vinculada a la producción artesanal de Tarija. Mientras el Ejecutivo municipal sostiene que los cobros responden a criterios administrativos y de prestación de servicios, los feriantes esperan que las observaciones planteadas sean atendidas antes de la conclusión de la feria.
