Mantener relaciones sexuales no solo brinda placer sino que está relacionado con múltiples beneficios para al cuerpo. Sin embargo, médicos advierten sobre una práctica cada vez más frecuente en el sexo que puede afectar la salud mental y física.
En este aspecto controvertido de habla del chemsex, que refiere la práctica del sexo bajo el efecto de las drogas.
El término de origen británico surge de la fusión de las palabras chems (chemicals, en alusión a las drogas) y sex (claramente por el sexo).
La alarma se encendió cuando en los último tiempos comenzaron a subir los índices de este hábito, que se vale de determinadas drogas ilegales para facilitar, potenciar o prolongar el acto sexual.
Su uso apunta claramente a que producen una intensa desinhibición y disminuyen la percepción cognitiva y emocional del riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS), señalan desde el portale Cuidate Plus.
Qué es el chemsex, la peligrosa práctica sexual
El contacto del individuo con las sustancias y su participación en las sesiones maratónicas fue evolucionando desde un consumo experimental hasta desembocar si se mantiene en el tiempo a la incapacidad de disfrutar del sexo sin que medien esas sustancias.
Pese que los casos de VIH bajaron gracias a la prevención, como contrapartida «aumentan los de gonococia, clamidiasis, incluido el LGV, y sífilis», expresa un comunicado tras un congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
Fuente. Clarín
