Los vecinos de Bajo Llojeta, una comunidad ubicada en la ciudad de La Paz, se han unido en un esfuerzo solidario para enfrentar los desafíos que dejaron las devastadoras consecuencias de una mazamorra que ocurrió en noviembre pasado. Este trágico evento no solo causó la pérdida de una vida, sino que también afectó a más de un centenar de familias, quienes ahora se encuentran en una situación crítica, incapaces de regresar a sus hogares debido a los escombros y lodo que obstaculizan el acceso a sus viviendas.
Con el objetivo de recaudar fondos para el alquiler de maquinaria que permita realizar labores de limpieza en la zona, los vecinos han organizado una kermesse que se llevará a cabo el próximo domingo 12 de enero en la urbanización El Prado, específicamente en la avenida Los Sargentos, calle 5. Esta actividad no solo busca recolectar recursos económicos, sino también reunir a la comunidad en un ambiente de apoyo y solidaridad, donde los vecinos puedan compartir experiencias y fortaleza en medio de la adversidad.
Marieta Ribera, una de las vecinas afectadas, expresó el desasosiego que sienten frente a la situación actual. Afirmó que el costo por hora del alquiler de la maquinaria necesaria para las labores de limpieza asciende a 200 bolivianos, a lo que se suman otros gastos relacionados con el transporte de los escombros mediante volquetas. Este gasto representa un desafío considerable para muchas de las familias afectadas, que ya enfrentan dificultades económicas adicionales tras la tragedia.
A pesar de los esfuerzos por limpiar y mitigar los daños, más de 40 días después del deslave, los trabajos avanzan de manera lenta. Muchas viviendas presentan daños estructurales significativos, agravados por la acumulación de lodo y la falta de atención inmediata. La incertidumbre y el miedo a que la situación no mejore son sentimientos compartidos entre los residentes, quienes temen que, sin la intervención adecuada, sus hogares queden en condiciones irreparables.
En un esfuerzo por fomentar la participación y atraer al público, Andrea Quispe, otra de las vecinas damnificadas, ha hecho un llamado a la comunidad paceña para que se sume a la kermesse. Para hacer de esta jornada un evento memorable, varios grupos musicales se han ofrecido a colaborar, amenizando la actividad con presentaciones gratuitas. Esto no solo aportará al ambiente festivo de la kermesse, sino que también representará un acto de solidaridad por parte de artistas locales hacia quienes han sufrido las consecuencias de la mazamorra.
La oferta gastronómica de la kermesse es diversa y está diseñada para atraer a un amplio público. Se podrán degustar especialidades locales como chicharrón, pollo al horno, fricasé, fritanga, plato paceño y sajta, prometiendo deleitar a los asistentes con sabores tradicionales. Los organizadores han establecido líneas de contacto para aquellos interesados en adquirir tickets o colaborar con la actividad, lo que refleja un enfoque comunitario y colaborativo en la búsqueda de soluciones.
La kermesse no solo representa una oportunidad para recaudar fondos, sino que también es un momento de unión y resiliencia para los habitantes de Bajo Llojeta. En un contexto donde la comunidad enfrenta desafíos sin precedentes, la solidaridad y el apoyo mutuo se convierten en elementos esenciales para sobrellevar la crisis. La participación de la población paceña en este evento será crucial no solo para el éxito de la recaudación, sino también para fortalecer los lazos comunitarios y brindar esperanza a quienes han sido afectados por esta tragedia natural.
