El directorio que preside Jesús Gira, cuestionado por la prolongada permanencia en el cargo, avanzó en la redacción de un proyecto de convocatoria interna. Antes de fijar el cronograma electoral, el texto deberá ser discutido y validado con las provincias que integran la entidad
Redacción Central/El Periódico/09-09-2026.- El Comité Cívico de Tarija dio un paso más hacia la renovación de su directiva. La institución matriz ya cuenta con un proyecto de convocatoria a elecciones internas, aunque el documento todavía no es definitivo: antes de anunciar oficialmente los comicios, deberá socializarse con los representantes provinciales, quienes tendrán que dar su visto bueno a los plazos y condiciones planteadas. Recién después de ese proceso de consenso se conocerá la fecha exacta en que Tarija tendrá una nueva cúpula cívica.
La actual directiva, encabezada por Jesús Gira, llegó a la Casa Cívica tras el Congreso de la Tarijeñidad realizado en julio de 2023, con un mandato que formalmente concluyó dos años después. Sin embargo, la gestión se extendió mucho más allá de lo previsto, en parte por la coincidencia del calendario institucional con procesos electorales de mayor envergadura: primero las elecciones generales de agosto de 2025 y, posteriormente, las subnacionales de marzo de 2026, en las que se definieron gobernación, alcaldías y asambleas departamentales del país. Esa superposición de fechas fue el argumento oficial para posponer en más de una ocasión la renovación de autoridades cívicas.
La demora, no obstante, generó incomodidad dentro de la propia estructura orgánica. Distintas voces, entre ellas exdirigentes y organizaciones afiliadas, plantearon reparos a la extensión del periodo de mando y exigieron que se active de una vez el proceso eleccionario. Ante ese escenario, la actual conducción impulsó en los últimos meses una revisión de las instituciones que forman parte del Comité, con el fin de depurar la nómina de entidades habilitadas para participar en la futura votación. El trabajo permitió detectar organizaciones que figuraban como miembros activos pese a no contar con personería jurídica vigente, además de otras que mantenían su documentación desactualizada.
Ese saneamiento se presentó como un requisito previo indispensable para garantizar la transparencia del proceso, evitando así cuestionamientos posteriores sobre la legitimidad de los votos de instituciones que no cumplían los requisitos legales para intervenir en el congreso electivo. Desde la propia directiva se insistió en que la intención no es perpetuarse en el cargo, sino ordenar la casa institucional antes de convocar a un nuevo proceso, resguardando a la entidad de intentos de injerencia política externa.
Con esa etapa avanzada, la elaboración del borrador de convocatoria constituye ahora el siguiente eslabón del proceso. El texto contempla los lineamientos generales para la renovación de la directiva, aunque su contenido definitivo dependerá del acuerdo que se alcance con las provincias, actores clave dentro de la estructura del Comité Cívico y cuya conformidad resulta determinante para destrabar el cronograma. Una vez logrado ese consenso, recién se establecerá la fecha del congreso en el que se elegirá a las nuevas autoridades.
El proceso llega en un contexto político particular para el departamento, que atravesó en los últimos meses un intenso calendario electoral con la elección de gobernador, alcaldes y asambleístas, lo que según la propia dirigencia cívica incidió en la necesidad de esperar un escenario más estable antes de encarar su propia renovación interna. Mientras tanto, la expectativa entre las instituciones afiliadas y la ciudadanía tarijeña se mantiene puesta en cuándo finalmente se difundirá la convocatoria oficial y se abrirá formalmente la carrera por la presidencia de la Casa Cívica.
