El municipio sostiene que cualquier modificación debe respaldarse en estudios técnicos y hojas de costos, mientras continúa el debate por el impacto del nuevo precio del diésel en el servicio público
Redacción Central/El Periodico/25-09-2026.- El debate sobre las tarifas del transporte público urbano en Tarija ingresará nuevamente a una etapa de negociación, luego de que la Alcaldía y representantes de distintos sectores sociales acordaran continuar el análisis de los costos que enfrenta el servicio tras el incremento del precio del diésel.La vocería del Gobierno Municipal informó que el diálogo será retomado este jueves con la participación del alcalde Johnny Torres y representantes de los sectores involucrados, con el propósito de avanzar en una salida transitoria mientras se desarrolla el procedimiento establecido para determinar una eventual nueva estructura tarifaria.El municipio mantiene, por ahora, las tarifas vigentes y sostiene que cualquier modificación debe estar precedida por un análisis técnico que permita establecer el impacto real del incremento de los costos de operación. La discusión adquiere mayor relevancia después de que el precio del diésel pasara de Bs 9,80 a aproximadamente Bs 18 por litro tras la eliminación de la subvención estatal.La Alcaldía considera que el incremento del combustible constituye uno de los elementos que deben incorporarse al análisis, pero no puede ser utilizado de manera aislada para establecer el precio del pasaje. En la estructura de costos también intervienen otros componentes vinculados al funcionamiento de las unidades, mantenimiento, repuestos, personal y características del servicio.La posición municipal coincide con el criterio planteado por la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia, que señaló que el aumento del diésel no determina automáticamente una modificación de las tarifas y que corresponde realizar estudios técnicos en cada municipio. La organización también planteó que estos análisis deben considerar tanto la sostenibilidad del transporte como la capacidad económica de los usuarios. (Eju.tv)En el caso específico de Tarija, la Ley Municipal 117 de Movilidad Urbana y Transporte establece procedimientos para la modificación de las tarifas. Entre los elementos contemplados se encuentra la realización de estudios y la actualización de las hojas de costos, además de la consideración de las condiciones del servicio y de la situación económica de los usuarios.El antecedente de anteriores negociaciones entre el municipio y el transporte muestra que el tema tarifario ya fue sometido a procesos de análisis técnico. En 2024, ambas partes acordaron realizar un estudio antes de adoptar una determinación sobre un posible incremento, precisamente bajo el marco de la Ley 117. (El País Tarija)En las actuales circunstancias, la Alcaldía pretende actualizar esa información debido al cambio sustancial registrado en el precio del combustible. El objetivo es establecer cuánto representa realmente el nuevo costo del diésel dentro de la estructura económica de las unidades y diferenciar ese impacto de los demás factores que intervienen en la prestación del servicio.Otro elemento que forma parte de la discusión es la composición del parque automotor. De acuerdo con información difundida por autoridades municipales, una parte de los micros utiliza diésel, mientras que otros vehículos funcionan con gas natural vehicular o gasolina. Esta diferencia será considerada en el análisis para evitar que el incremento del precio de un combustible sea aplicado de manera uniforme a todo el sistema.El escenario también contempla la posibilidad de buscar alternativas para reducir el impacto del diésel sobre los operadores. Entre ellas se encuentra la conversión de unidades hacia GNV, aunque esta alternativa requiere establecer costos, condiciones técnicas y mecanismos de financiamiento.Mientras se desarrolla este proceso, el municipio insiste en que no corresponde una modificación unilateral de los pasajes. La posición fue ratificada en reuniones recientes con instituciones y organizaciones sociales, en las que se acordó mantener sin cambios las tarifas mientras se conforma la comisión encargada del análisis tarifario. El transporte, entretanto, reclama una respuesta ante el incremento de sus costos de operación y plantea la necesidad de revisar las tarifas. La ausencia de un acuerdo definitivo mantiene abierto el conflicto y obliga a ambas partes a continuar las conversaciones.La reunión prevista para este jueves buscará acercar posiciones y definir el mecanismo mediante el cual se desarrollará el nuevo análisis. También se espera establecer la participación de los sectores sociales, considerando que los usuarios constituyen uno de los componentes centrales de cualquier decisión sobre el costo del servicio.El desafío para las autoridades será encontrar una estructura que refleje las nuevas condiciones económicas sin trasladar automáticamente todo el impacto del combustible al usuario. El resultado del estudio y el proceso de socialización previsto por la normativa serán determinantes para establecer si corresponde modificar las tarifas y bajo qué condiciones.Hasta entonces, la tarifa vigente continuará siendo la referencia para el transporte urbano de Tarija, mientras la Alcaldía, los transportistas y los sectores sociales buscan una salida consensuada al conflicto generado por el incremento del precio del diésel.
