La Alcaldía prepara una estrategia de cinco meses para sostener la temporada alta, recuperar visitantes y articular acciones con hoteles, restaurantes, operadores, guías y otros actores vinculados a la actividad turística.
Redacción Central/El Periódico/03-09-2026.- El turismo tarijeño busca recomponerse después de un periodo marcado por bloqueos de carreteras, dificultades de transporte, incremento de las tarifas aéreas y reducción de conexiones con el departamento. Frente a este escenario, el Gobierno Municipal de Tarija presentó un Plan Municipal de Reactivación Turística destinado a contener el impacto de la crisis y evitar que la temporada alta transcurra con una caída mayor en la llegada de visitantes.
La estrategia fue presentada por el secretario municipal de Turismo y Desarrollo Económico, Daniel López, quien explicó que el municipio pretende trabajar directamente con los sectores que forman parte de la cadena turística para definir acciones que permitan sostener la actividad durante los próximos meses.
El plan tendrá una vigencia aproximada de cinco meses y estará orientado principalmente al periodo de mayor movimiento turístico, que comienza en septiembre. La propuesta contempla la participación de establecimientos gastronómicos, hoteles, agencias y operadores turísticos, guías y otros prestadores de servicios que dependen de la llegada de visitantes.
La iniciativa municipal surge en un momento especialmente complejo para el sector. Los prolongados bloqueos registrados durante el año afectaron el desplazamiento de turistas nacionales, mientras que las dificultades para acceder a combustible y las restricciones en el transporte terrestre añadieron nuevas limitaciones.
A ello se suma el escenario de la conectividad aérea. La reducción de rutas y frecuencias, acompañada por el incremento de los precios de los pasajes, se convirtió en uno de los principales obstáculos para la recuperación del flujo turístico hacia Tarija.
El impacto ya se refleja en diferentes actividades vinculadas al turismo. La menor llegada de visitantes repercute en hoteles, restaurantes, transporte, agencias de viajes, bodegas, organizadores de eventos y otros servicios que forman parte de una cadena económica que depende de la movilidad de personas.
El sector departamental también expresó preocupación por la situación. Datos manejados por representantes del turismo señalan una fuerte reducción en la ocupación hotelera y dificultades para mantener eventos y reservas que anteriormente tenían asegurada una determinada cantidad de participantes. La conectividad, tanto aérea como terrestre, aparece como uno de los factores determinantes de esta caída.
Ante este panorama, la propuesta municipal pretende pasar de un diagnóstico de la crisis a una etapa de acciones concretas. Una de las líneas de trabajo será fortalecer la coordinación con el sector privado y aprovechar espacios e infraestructura municipal para generar actividades capaces de atraer visitantes y mantener movimiento económico durante la temporada alta.
La promoción de los atractivos turísticos también tendrá un papel central. Tarija busca aprovechar su oferta gastronómica, cultural, vitivinícola, paisajística y de entretenimiento para captar nuevos segmentos de visitantes y compensar, en parte, las dificultades que enfrenta el tradicional flujo turístico nacional.
El desafío es particularmente importante para una ciudad cuya economía se beneficia de manera directa de la presencia de visitantes. Cada turista genera demanda en diferentes rubros, desde alojamiento y alimentación hasta transporte, comercio, actividades culturales y servicios recreativos.
La Alcaldía prevé, además, mantener reuniones con los representantes de los distintos sectores para ajustar las medidas a las necesidades de cada actividad. La intención es que el plan no sea únicamente una campaña de promoción, sino una herramienta de coordinación para enfrentar las dificultades que puedan presentarse durante los próximos meses.
La experiencia de los últimos meses mostró la vulnerabilidad del turismo frente a problemas que se originan fuera del departamento. Los bloqueos, las restricciones de combustible y las dificultades de conectividad pueden reducir rápidamente el flujo de visitantes, incluso cuando el destino mantiene sus atractivos y capacidad de recepción.
En agosto, representantes del sector turístico ya habían planteado la necesidad de recuperar las conexiones aéreas con Tarija y establecer condiciones que permitan ofrecer tarifas más accesibles. En ese momento, el sector privado alertó sobre una importante reducción del movimiento turístico y sus consecuencias económicas para toda la cadena de servicios.
Ahora, el municipio intenta complementar esas gestiones con una estrategia local. El objetivo inmediato será sostener la temporada alta y preservar el posicionamiento de Tarija como destino turístico, mientras se buscan nuevos mercados y mecanismos de promoción que reduzcan la dependencia de los visitantes que llegan por las rutas tradicionales.
La apuesta representa también una prueba para la capacidad de coordinación entre instituciones públicas y empresarios. La recuperación del turismo no dependerá únicamente de campañas publicitarias, sino de condiciones de transporte, precios, combustible, seguridad, infraestructura y una oferta atractiva capaz de convencer al visitante de elegir Tarija.
Con el nuevo plan, la Alcaldía pretende que los efectos de la crisis no terminen trasladándose completamente al sector turístico y que los próximos cinco meses permitan recuperar parte del terreno perdido. El reto será convertir las propuestas en resultados visibles y lograr que la temporada alta encuentre a Tarija preparada para recibir nuevamente a turistas nacionales y extranjeros.
