El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia ha salido al paso de los cuestionamientos sobre el padrón electoral biométrico, asegurando que estos carecen de fundamento técnico debido a la consistencia e integridad demostradas por el sistema. A pesar de estas afirmaciones, el presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, ha anunciado que se invitará a las universidades del país a participar en la verificación de los datos electorales de cara a las elecciones generales que se llevarán a cabo en agosto.
Hassenteufel destacó que el padrón electoral ha experimentado una notable evolución y mejora con la incorporación de información biométrica. La implementación y desarrollo del sistema han sido sometidos a auditorías y controles periódicos para asegurar la calidad de los datos. Incluso en el año 2017, una auditoría integral realizada por la OEA ratificó la confiabilidad del padrón electoral. A pesar de estos respaldos técnicos, el presidente del TSE reconoció que de vez en cuando surgen cuestionamientos infundados sobre la fiabilidad del mismo.
Es en este contexto que se ha decidido invitar al Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana a conformar una comisión técnica compuesta por docentes y estudiantes de informática para llevar a cabo una verificación exhaustiva del padrón electoral. Esta medida se toma en respuesta a las percepciones negativas que han surgido en ciertos sectores de la opinión pública, que sugieren que el padrón podría estar contaminado o contener registros duplicados con fines fraudulentos.
El presidente del TSE enfatizó que existen evidencias técnicas que respaldan la integridad de los datos del padrón electoral, y reiteró que es técnicamente imposible que una misma persona esté registrada más de una vez en el sistema. Hassenteufel subrayó que la seguridad del padrón radica en el registro biométrico, que se basa en las 10 huellas digitales de cada persona, garantizando la unicidad de los registros.
El padrón electoral incluye datos como nombres, apellidos, fecha de nacimiento, sexo, domicilio, grado de instrucción, entre otros, y es el sistema de registro biométrico de todos los ciudadanos bolivianos en edad de votar, así como de los extranjeros habilitados por ley para ejercer su derecho al voto. En el proceso de actualización del padrón para las elecciones judiciales de 2024, se habilitaron más de 7 millones de ciudadanos, se inhabilitaron a casi 400 mil y se depuraron más de 700 mil registros.
Ante la necesidad de garantizar la transparencia y confiabilidad del sistema electoral, el TSE ha manifestado su disposición a someter a pruebas de validez y consistencia los registros actuales, razón por la cual se ha decidido invitar a la Universidad Boliviana a realizar una revisión técnica del padrón. Este trabajo incluirá un análisis detallado de integridad, revisión completa del sistema, evaluación de su confiabilidad y seguridad, cumpliendo con estándares de calidad y protección de la información.
En resumen, el TSE de Bolivia busca reafirmar la solidez y transparencia de su padrón electoral, invitando a la academia y a la sociedad en general a participar en la verificación de los datos electorales, con el objetivo de asegurar la confianza en el proceso democrático y en la integridad de las elecciones futuras.
