Miguel Dávila, técnico veterinario, manifestó su desacuerdo con la determinación del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) al suspender la vacunación contra la fiebre aftosa, considera que debería ser consensuado con el sector ganadero.
«Si aparece un brote de fiebre aftosa implica un movimiento económico más grande para el sector ganadero y para el Estado, nosotros queremos comprar la vacuna porque es una inversión para proteger el ganado, sino será sacrificado en gran volumen. Hay que ver que opciones da el SENASAG en caso de sacrificar el ganado», añadió.
