El presidente de Bolivia, Luis Arce, llevó a cabo un acto protocolar el día de ayer en el que tomó juramento a las nuevas autoridades judiciales electas en el país el pasado 15 de diciembre. Durante su discurso, Arce instó a las autoridades a ejercer sus funciones con imparcialidad, ética, moral y pleno apego a las leyes y la Constitución boliviana. Destacó la importancia de contar con una justicia transparente, oportuna e independiente al servicio del pueblo, garantizando sus derechos.
El mandatario hizo hincapié en que la reciente Ley 1549, promulgada el 6 de febrero de 2024, convocó a estas Elecciones Judiciales, a pesar de la oposición de varios sectores y acciones constitucionales que buscaban detener el proceso electoral. Sin embargo, Bolivia logró una alta participación ciudadana, con la emisión de 6.2 millones de votos, de los cuales el 64.29% fueron válidos.
Es relevante mencionar que, a diferencia de años anteriores, la posesión de las nuevas autoridades judiciales tuvo lugar en el auditorio principal de la Casa Grande del Pueblo, en lugar de en las instalaciones del edificio del Tribunal Supremo de Justicia en Sucre. Este cambio de locación marca un nuevo comienzo en este proceso judicial.
Por otro lado, el vicepresidente David Choquehuanca enfatizó la importancia de que la Justicia en Bolivia sea accesible para todos, sin distinciones ni privilegios, destacando la necesidad de reformas profundas en el sistema judicial del país. Asimismo, el ministro de Justicia, César Siles, resaltó que las nuevas autoridades deberán liderar un proceso de renovación y consolidación de un sistema de justicia al servicio del pueblo, guiándose por los principios de independencia, imparcialidad, seguridad jurídica, entre otros.
En este contexto, la propuesta de que los magistrados electos suplentes con mayor puntaje asuman la titularidad, reemplazando a los denominados «autoprorrogados», está cobrando fuerza. La entrega de credenciales a las nuevas autoridades electas por parte del Tribunal Supremo Electoral el pasado 30 de diciembre marca el inicio de una nueva etapa en el sistema judicial boliviano.
En resumen, la posesión de las nuevas autoridades judiciales en Bolivia representa un hito en el camino hacia una justicia más transparente, eficiente e independiente, que responda a las necesidades y demandas de la sociedad boliviana.
