48 goles en 13 meses. Kylian Mbappé avanza hacia su primera cifra redonda con el Real Madrid como una fuerza desbocada de la naturaleza. Tan solo dos tantos le separan de los ansiados 50 goles mientras todo el madridismo disfruta de su cénit. Así es el estado natural del galo actualmente, que encarrila ante el Marsella lo que quiere que sea su primera Champions.
Aquel estreno contra el Atalanta en la Supercopa de Europa marcó el inicio de una escalada hacia lo más alto. De eso hace ya más de un año y cada partido parece un paso más hacia lo inevitable: ver al francés levantando una ‘orejona’. Es cuestión de tiempo que escape de esa paradoja que le ha acompañado estos últimos meses tras ver a su ex equipo ganar su primera Copa de Europa.
En los 13 meses que lleva jugando en el club blanco, ha sido máximo goleador en 7 de ellos. Un dato que, más allá de la eficacia, refleja la regularidad que ha de mantener para tachar otro título en su casillero. En el Madrid, las cifras siempre tienen memoria. Cristiano Ronaldo necesitó 53 encuentros para firmar su medio centenar; Mbappé lo podría lograr en el 64º, si marca dos ante el Marsella. La comparación es irremediable, por estatus y por voracidad goleadora. No es la misma cadencia, pero ambos comparten ese gen en su ADN que los convierte en máquinas de hacer goles, independientemente del contexto.
Los equipos franceses ya conocen su poder destructivo, y el Marsella —máximo rival de su anterior club— no es una excepción. Mbappé acumula 10 goles en 16 enfrentamientos oficiales contra los marselleses. Una cifra que presagia que Kylian podría amargar el regreso de los galos a la máxima competición europea.
Más peso en el juego
Esta temporada 2025/26 lo muestra en su versión más implacable. Seis goles en seis partidos, con otros tres anulados que también terminaron en la red antes del dictamen arbitral. Sus actuaciones destilan esa mordiente de sus mejores años en el PSG: velocidad, explosividad y esa capacidad para ser letal cuando pisa área rival.
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