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La Asamblea Departamental enfrenta críticas por confrontación política

Asambleístas de CDC cuestionan los ataques contra Mario Cossío y piden a la bancada de Patria priorizar la gestión de obras y programas pendientes para Tarija.

Redacción Central/El Periódico/27-08-2026.- La Asamblea Legislativa Departamental de Tarija atraviesa un nuevo escenario de tensión política luego de las declaraciones del asambleísta Rodrigo Delgado, de la agrupación Patria, contra el exgobernador Mario Cossío. Las expresiones generaron una respuesta de representantes de Camino Democrático al Cambio (CDC), quienes cuestionaron el contenido de las críticas y advirtieron que las disputas internas están afectando el funcionamiento de la institución.

El asambleísta Marco Gutiérrez observó que los cuestionamientos formulados por Delgado no estarían acompañados de argumentos políticos, técnicos ni jurídicos suficientes. En ese marco, consideró que el uso de insultos y agravios no contribuye al debate público ni permite abordar los problemas que enfrenta el departamento.

La controversia se suma a una serie de desacuerdos entre las distintas fuerzas que integran la Asamblea Departamental. Las diferencias políticas han dificultado la construcción de consensos y, según la evaluación de los legisladores de CDC, terminaron desplazando de la agenda asuntos relacionados con la gestión pública, la fiscalización y la atención de las demandas regionales.

Gutiérrez sostuvo que su bancada analizará las acciones que correspondan frente a las declaraciones de Delgado. La posición de CDC apunta a defender una renovación en la Asamblea Departamental, entendida como un cambio en las prácticas políticas y en la forma de encarar las responsabilidades institucionales.

El legislador planteó que el debate debe desarrollarse sobre la base de propuestas y argumentos verificables. Desde esa perspectiva, las diferencias entre asambleístas no deberían convertirse en ataques personales ni en una disputa permanente que impida tratar los temas prioritarios para Tarija.

A la discusión también se sumó Edwin Sánchez, asambleísta departamental de CDC, quien cuestionó las declaraciones de Delgado sobre Cossío y señaló que las confrontaciones políticas están frenando la gestión de la gobernadora María René Soruco. El legislador consideró que la Asamblea debe recuperar su capacidad de coordinación y concentrarse en la búsqueda de soluciones para las provincias y municipios.

Sánchez instó a los asambleístas de Patria a dejar de lado las disputas y asumir un papel activo en la gestión de obras y programas pendientes ante el Gobierno nacional. Entre las tareas que requieren seguimiento se encuentran proyectos de infraestructura, programas sociales y otras iniciativas que dependen de la coordinación entre los niveles departamental y central.

La solicitud plantea que los legisladores utilicen sus espacios de representación para gestionar recursos y acelerar proyectos que permanecen sin ejecución o que enfrentan retrasos administrativos. Para CDC, la labor de los asambleístas no debería limitarse a la confrontación política, sino orientarse a la defensa de los intereses regionales.

El conflicto evidencia las dificultades que atraviesa la Asamblea Departamental para establecer una agenda común. Las diferencias entre las bancadas han generado cuestionamientos sobre el ritmo de aprobación de normas, la fiscalización de la gestión pública y el seguimiento a los compromisos asumidos con las comunidades.

La situación también repercute en la relación entre la Asamblea y el Ejecutivo departamental. Mientras algunos sectores atribuyen parte de los problemas de gestión a la administración de Soruco, desde CDC sostienen que la confrontación legislativa contribuye a paralizar decisiones y retrasa la atención de las necesidades de la población.

Los asambleístas de CDC plantearon que cualquier observación a la gestión departamental debe formularse mediante mecanismos institucionales. La fiscalización, señalaron, requiere documentación, análisis y propuestas, además de un seguimiento permanente a la ejecución presupuestaria y al cumplimiento de los proyectos.

El debate sobre la figura de Mario Cossío reavivó, además, diferencias vinculadas con la trayectoria política del departamento. Sin embargo, los representantes de CDC consideran que la Asamblea debe evitar que las disputas del pasado ocupen el centro de la agenda y terminen desplazando los problemas actuales.

Entre las prioridades mencionadas se encuentran la gestión de recursos, la ejecución de obras, la atención de las demandas municipales y la coordinación con el Gobierno nacional. Estos asuntos requieren acuerdos entre las fuerzas políticas, especialmente en un contexto de limitaciones económicas y necesidades crecientes en las provincias.

La bancada de CDC busca que la discusión se traslade del terreno de los agravios al de las propuestas. Para sus representantes, la renovación de la Asamblea implica fortalecer el debate, mejorar la fiscalización y garantizar que las decisiones respondan a las necesidades de la población.

El llamado a la bancada de Patria abre la posibilidad de una nueva etapa de diálogo, aunque las diferencias entre ambos sectores todavía permanecen. La respuesta que adopten los asambleístas frente a las críticas determinará si el conflicto continúa escalando o si se establece una agenda de trabajo común.

Mientras tanto, la Asamblea Departamental deberá definir si prioriza la confrontación política o la coordinación institucional. La gestión de proyectos pendientes, la fiscalización de los recursos públicos y la atención de las demandas regionales aparecen como los principales desafíos para recuperar la confianza de la ciudadanía y evitar una mayor paralización de sus funciones.

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