La declinación en la producción de gas natural, que se prolonga desde el 2015 obliga a pensar en la posibilidad de importación ni siquiera a mediano plazo.
Fernando Barral Zegarra/Bolinfo/Tarija//
El Periódico-Noviembre-24-2025.- La Fundación “Jubileo” no descarta que Bolivia tenga que importar Gas Licuado de Petróleo (GLP) y gas natural, en los siguientes años, como efecto de la caída de su producción gasífera.
La declinación de los campos gasíferos implica menor producción de GLP y la posible necesidad de tener que importar este energético desde el 2026, así como gas natural, propiamente dicho, desde el 2028, menciona un estudio de la institución.
Esta situación plantea una serie de interrogantes, según Jubileo. ¿Habrá subsidio de manera directa también para estos energéticos?, cómo se financiaría esa subvención, cómo importará Bolivia GLP, de dónde se importará gas natural y a qué precio.
Queda claro que la subvención a los precios de los hidrocarburos es insostenible, tanto desde una perspectiva fiscal como también económica y energética, hicieron notar, al añadir que Jubileo propone cinco opciones para un inminente ajuste.
Una alternativa sería la eliminación total de la subvención, la refocalización en el transporte público, subvención directa para el transporte público y precio real para los privados, precios diferenciados para vehículos privados, añadieron.
Finalmente, subvención para el transporte público masivo. La Fundación reconoció que será el nuevo gobierno boliviano, quién entre éstas u otras opciones complementarias, la mejor opción para cambiar la política de subvención.
No obstante, hacen notar que hay dos condiciones previas al ajuste en la política de subvención a hidrocarburos, reducir el déficit fiscal, control sobre la inflación cuando se modifiquen los precios de los carburantes.
La segunda, contar con suficientes divisas para asegurar la provisión combustible importado. Si optan por refocalizar la subvención, el gobierno debe dejar escrito en la Ley de Hidrocarburos, la vigencia de esta subvención y la población a la que está dirigida.
Además, debe establecer la fuente de financiamiento.
EL APUNTE
Ajuste no solo
de precios
“Jubileo” considera que debe quedar claro para la población que, si no se ajusta la política de subvención, los problemas de abastecimiento de carburantes, se prologarán y complicarán aún más en el tiempo.
El ajuste a la subvención, luego de 20 años de vigencia, no debe limitarse solo a los precios, debe ser una oportunidad para reestructurar el transporte público, implementando un servicio masivo y más eficiente, así como en el uso de diésel y gasolina.
