A principios de junio viajé a Madrid por dos razones: primero para asistir al Tercer Encuentro de Escritores Bolivianos que se celebró entre el 5, 6 y 7 de junio. Y segundo para presentar mi último poemario que se titula ¿De qué espejo está hecha la vida? Este viaje no solo representó una oportunidad para compartir mi obra, sino también para sumergirme en un espacio de reflexión colectiva entre escritores que, como yo, buscaban dar forma y voz a la experiencia humana. Así, al llegar al encuentro, el primer día se inició, en la biblioteca pública «Pedro Salinas», con la presentación de los participantes. Fue un acto cargado de emoción y simbolismo, en donde cada escritor compartió la historia de su obra.
El segundo día se llevó a cabo en el «Espacio Ronda Centro Cultural». Estuvo marcado por una serie de lecturas de poemas, fragmentos de cuentos y ensayos. Los participantes ofrecieron un vistazo íntimo de sus mundos literarios. El auditorio se convirtió en un espacio de resonancia emocional, en donde cada palabra leída parecía flotar en el aire con un peso propio. La cantante boliviana Liz Scott nos regaló una tarde mágica llena de emoción y orgullo por nuestras raíces. Con su voz suave y clara nos transportó a la «llajta».
Finalmente, el tercer día fue la guinda de la torta. Una antología que se titula «Literatura boliviana en la tierra de Cervantes», fruto del esfuerzo y la inspiración de diversos autores, se presentó con orgullo en la prestigiosa Feria del Libro de Madrid. Asimismo, ¿De qué espejo está hecha la vida? se exhibió en la Feria del Libro de Madrid, firmé el 9 de junio por la tarde. Y el 12 de junio a las 19:00 hrs. tuvo lugar, en el Centro Cultural Notting Hill de Madrid, la presentación de mi poemario. El evento fue organizado por la Asociación de Escritores de Madrid. Y la ceremonia la inauguró su presidente, Luis Compés. En resumidas cuentas, el poemario fue bien recibido como una obra necesaria capaz de tocar fibras profundas en estos tiempos de guerras, de mentiras y de mucha injusticia.
