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Descolonizando la geopolítica: ¿Nimrods frente a Dios y los falsos mesías? El bien y el mal en la batalla cognitiva


Por Nelson Aguilar Rodríguez
El arquetipo del primer imperio: según la Biblia, Nimrod era bisnieto de Noé por el linaje de Cus (Génesis 10:8). Se lo describe como el primero de los “hombres poderosos” que aparecieron en la tierra tras el gran diluvio. Antes del diluvio ya existían gigantes y hombres poderosos en la tierra, y “también después” (Génesis 6:4). Nimrod era un cazador experto; sin embargo, es posible que no limitara su caza a los animales salvajes, sino que tratara a sus vecinos como si fueran simples ciervos o gacelas. Por ello, la expresión “delante del Señor” (Génesis 10:9) puede interpretarse como una actitud de desafío frente a Dios. Y, Dios utilizó la división de las lenguas en Babel para poner fin a las ambiciones de Nimrod y al primer imperio de la historia mundial. Nimrod fue considerado una afrenta a Dios debido a su apoyo a una falsa religión politeísta, su intento de desafiarlo mediante la construcción de una torre que llegara al cielo y su gobierno tiránico sobre la gente. Se puede decir que fue un hombre poderoso: construyó ciudades, impulsó la Torre de Babel y fundó el primer gran imperio. Soberbio, tirano, creativo, constructor y desafiante del Creador. A lo largo de la historia han existido “reyes e imperios que se creyeron más que Dios”, o “Nimrods históricos y modernos”: Ramsés II (c. 1303–1213 a. C.), Nerón (emperador romano entre los años 54 y 68 d. C.), Calígula (emperador romano entre los años 37 y 41 d. C.), Alejandro Magno (356–323 a. C.), Luis XIV (1638–1715), Napoleón Bonaparte (1769–1821) y Adolf Hitler (1889–1945). Hoy podrían incluirse también ciertas élites que concentran poder político, económico y tecnológico a escala global que definen el “Orden Mundial”. Conectando esta figura con el mundo actual, los imperios antiguos y modernos, la globalización, la inteligencia artificial, la robotización y el poder; surge la pregunta de si Babel es un patrón que se repite a lo largo de la historia. Babel representa la soberbia que utiliza la tecnología, la economía y la política para “hacerse un nombre”. Es el arquetipo del imperio desafiador al Creador, confiando en su propia fuerza y en su tecnología para alcanzar el cielo por medios humanos. “La concentración absoluta del poder junto con una autopercepción cuasidivina del gobernante (cf. Hannah Arendt, 1951; Michael Mann, 1986) refuerzan las dinámicas de dominación total.” En el presente, el nimrodismo ha encontrado formas más sofisticadas: ya no se construyen torres de piedra o ladrillos, sino infraestructuras de inteligencia artificial, sistemas financieros globales y plataformas biotecnológicas. Las élites contemporáneas en Silicon Valley (EUA), en los centros eurasiáticos y en las potencias emergentes de Asia (Alibaba, DeepSeek y Moonshot, otros) compiten por el control del orden mundial sustituyendo el ladrillo y el betún por el código binario, la ingeniería genética que buscan proyectar a ficciones como híbridos oníricos (fusión humano-máquina), que dan paso a conceptos como tecnocratismo extremo, hybris tecnológica, poshumanismo, noosfera y el transhumanismo; van más, más y más sin límites, incluso las supermaquinas que almacena todo el conocimiento, la totalidad del saber humano digitalizado . El objetivo de fondo permanece inalterado: la búsqueda de una inmortalidad artificial y hasta biológica que permanezca el dominio de una clase élite por encima de la finitud común de millones de humanos. Ya Stephen Hawking sobre la IA, le dijo a la BBC: «El desarrollo de la inteligencia artificial completa podría significar el fin de la raza humana» (www.bbc.com.2014). E. Musk “predice que la IA sobrehumana será más inteligente que la gente (…). En realidad, es importante que nos preocupemos por un futuro de Terminator para evitar un futuro de Terminator”, agregó Musk, haciendo referencia a la película donde un sistema informático consciente de sí mismo hace la guerra a la humanidad (www.theguardian.com.2024). A esto Zuckerberg de Meta manifiesta que la superinteligencia eliminará la mayoría de los empleos y gran parte de la relevancia de la humanidad (…) La idea de que la IA es tan peligrosa que el único camino seguro es una concentración extrema de poder en minorías ya sea gobiernos, empresas e instituciones (www.rt.com.2026). Harari (2016) argumenta que la humanidad está en proceso de rediseñarse a sí misma para pasar de Homo sapiens a Homo Deus, “de animales a dioses” adquiriendo capacidades que tradicionalmente se atribuían a los dioses, como la creación de vida y el control sobre la muerte. La otra cara ¿quién diseñará al humano del futuro? Por esto, la iglesia católica en la presentación de la primera encíclica “Magnifica Humanitas” del papa León XIV, en el Vaticano, el 25 de mayo de 2026. El multimillonario Christopher Olah, cofundador de la empresa Anthropic dijo que: la IA sigue ofreciendo hallazgos “misteriosos” e “inquietantes” (…) El papa León XIV aseguró que “la inteligencia artificial necesita ser desarmada” y sostuvo que, al igual que las armas nucleares, debe quedar libre de lógicas que la conviertan en “un instrumento de dominación, exclusión y muerte” (rt.com Alessandra Tarantino 2026). León XIV vinculó la explotación de la época colonial con lo que él denomina “nuevas formas de esclavitud” impulsadas por la revolución digital, incluyendo el trabajo no regulado utilizado para la producción de microchips de inteligencia artificial. El documento se centra principalmente en salvaguardar la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial y/o en lo que hoy es una guerra de IAs y hay humanos que quieren vivir sin límites, como ejemplo “El norteamericano Johnson multimillonario que quiere vivir para siempre: toma más de 100 pastillas al día…(infobae.com/2023/09/20). Los falsos Mesías y la Teocracia de la Guerra. Un componente central de este escenario es la emergencia de los mesianismos terrenales. En la Biblia en el Nuevo Testamento dice: “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hechos 10:38)”. El término Mashíaj “ungido” en hebreo, traducido al griego como Cristos, una figura original de justicia, la restauración y la liberación del oprimido. En la modernidad, sin embargo, esta noción ha sido progresivamente secularizada (cambiada) ha estado laico y en otros apropiada por el poder político: aparecen líderes carismáticos que se presentan como salvadores providenciales que prometen orden, grandeza nacional o redención colectiva a cambio de obediencia total. La figura del Mashíaj, originalmente símbolo de justicia y liberación, fue reinterpretada para enfocar la fe en la prosperidad personal y la obediencia al líder, lo que abrió la puerta a su manipulación política y social, en muchos países. Cuando el discurso de salvación se funde con el nacionalismo religioso, se produce lo que puede llamarse una teocracia de la guerra: la diplomacia es desplazada por una lógica arbitraria en la que la destrucción del adversario se justifica como mandato divino o destino inevitable. La instrumentalización de textos sagrados para legitimar expansiones territoriales o intervenciones militares como la Doctrina Monroe en 1823, Manifest Destiny en 1845 llevada a los hechos a lo largo de los siglos XIX al XXI, en base a la ideología política, Estados Unidos tenía una misión “ordenada por Dios” para expandirse por el continente y empezó con el territorio mexicano. El fascismo de Mussolini y Hitler (1945), con sus discursos de salvación, fusionó nacionalismo y carisma político, y la religión se instrumentalizó para justificar guerra, obediencia ciega y opresión. Las Iglesias evangélicas: en América Latina a lo largo del siglo XX, las iglesias evangélicas conservadoras anglosajonas se diseminaron por Latinoamérica especialmente en las décadas del 70 al 90. Jalife interpreta esto también como fenómeno geopolítico y cultural, no solo religioso, pero aquí podemos decir que responde a otra estrategia de poder. Las denominaciones como el “excepcionalismo estadounidense” explicada como predestinación, como misión histórica, teológico-político y los del “Eje del mal” expresión política a países de amenaza global (G. Bush 2002), recientemente en la guerra de Medio Oriente, Irán denomina de Gran Satán a EUA-Israel, al final son instrumentos discursivos y simbólicos que ayudan a legitimar determinadas narrativas económicas, políticas y culturales internas y externas. Merrill Matthews (2024), manifiesta que el eje del mal está preparado y son: China, Rusia, Irán, Corea del Norte, y sus satélites Cuba, Nicaragua, Venezuela y todos aquellos que EUA los sindica. Mientras aplican sus posiciones del egoísmo económico, política, ideológica y militar de elites con la gran herramienta de la mentira, millones de víctimas mueren por las enfermedades, guerras y pobreza. mientras: “Los multimillonarios alimentan la búsqueda de una vida más larga: Sam Altman, Marc Andreessen, Peter Thiel y Yuri Milner (www.wsj.com.2025) y en contraste de la finitud de vida de los países pobres que oscila entre 65 África a 75 años Sudamérica (Banco mundial). Hacia la incertidumbre que viene. Hay muchas preguntas al futuro una de ellas: ¿Qué sería de la humanidad con crueles Ninrods eternos? ¿El ser humano quiere sustituir a Dios como creador y controlador en la naturaleza de la vida? Seria de terror. Hoy, no se puede negar el peso histórico de las IAs y/o Super IAs como las fuerzas destrucción o de preservación, está en centro de la batalla cognitiva del bien y el mal en los humanos del presente y futuro. En conclusión: la hibris, del complejo nimroísta y los falsos mesianismos constituyen expresiones de un mismo rostro del poder: ser como Dios y/o instrumentalizarlo como fuente de legitimación hegemónica de una ambición geopolítica elitaria. El poder busca conquistar no solo territorios, sino también las mentes el imaginario, la conciencia y el sentido histórico de los pueblos. Pero, nuestra cultura muestra la advertencia bíblica: “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí.” (Isaías 45:5). “polvo eres, y al polvo volverás” (Génesis 3:19), la sentencia está dada. “Frente al nimrodismo y los falsos mesianismos de las élites, librar la batalla cultural por la democratización de las IAs y Super IAs, para construir conciencia crítica, dignidad, justicia y poder colectivo de los pueblos frente a toda dominación.”

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