Escribe: Roberto Márquez
Sin pecar de patriotero ni chauvinista: Las banderas como los escudos son un símbolo visible que representan, cada cual, en su configuración, la unidad y el patriotismo, emblemas que detallan y preservan la historia, la riqueza, la autoridad en un territorio.
Ambos son pilares esenciales de la identidad nacional o regional. Sirven como elementos unificadores y de representación tanto a nivel interno como país como internacional. (Wikipedia)
El reemplazo de los escudos de armas por logotipos tiene un impacto profundo y a menudo controversial en la identidad y la unidad de una sociedad:
Durante el gobierno del presidente Luis Arce Catacora, éste, incorporó la Chakana (cruz andina) como identidad indigenista, un nuevo logo, pretendiendo reemplazar al Escudo como emblema nacional de la República, incluyendo elementos indígenas, que se utilizan actualmente en la papelería, vehículos y comunicación oficial del gobierno del masismo.
Lo propio ocurre en Tarija, un cambio de-facto al Escudo de Armas por una imagen corporativa y marketing, un logotipo, que incluye otros elementos poco descifrables en forma de «T» pretendiendo representar a una Tarija o, al apellido de la autoridad municipal, Torres. Dos ejemplos de Impacto negativo en la construcción de la identidad y la unidad.
Argumentos para la pérdida de identidad histórica y cultural: Los escudos de armas son símbolos cargados de historia. Cada elemento constitutivo contiene un significado específico que narra la historia de un pueblo, sus eventos importantes y sus tradiciones. Al reemplazarlo por un logotipo, se corre el riesgo de borrar o minimizar esta narrativa histórica y de desconectar a las nuevas generaciones de su herencia cultural.
Fragmentación de la identidad nacional o regional: Un escudo de armas es un símbolo unificador que representa una identidad colectiva que trasciende los vaivenes políticos. Al sustituirlo por logotipos que cambian con cada gobierno, se está creando una sensación de fragmentación y de que la identidad de la nación o región está sujeta a los proyectos políticos temporales, en lugar de ser un valor inmutable.
Los ciudadanos sienten que su historia y sus símbolos están siendo mercantilizados o utilizados para fines sórdidos.
En consecuencia. La idea de: «un solo país, una sola bandera, un solo himno, un solo idioma» es la fórmula para el progreso y el desarrollo sostenible, es un concepto poderoso y, de hecho, la base del modelo de Estado-Nación.
La premisa de que una nación, entendida como una comunidad con una identidad cultural, lingüística e histórica compartida, debe coincidir con los límites de un estado soberano. La Unidad y la Estabilidad Política. Un escudo y una bandera comunes fomentan un sentido de pertenencia y lealtad que trasciende las diferencias regionales.
La Gobernanza y desarrollo económico: La homogeneidad cultural y lingüística ayuda a resolver los problemas de la burocracia, de la educación y la implementación de políticas públicas a nivel nacional, con una cultura y un sistema legal estandarizados, se considera un motor para el desarrollo económico.
Evidentemente, la unidad no se construye borrando las diferencias, sino reconociéndolas y respetándolas. La lealtad nacional se basa en un pacto social que garantiza los derechos de todas las culturas, lenguas y pueblos, lo que puede generar una cohesión social más profunda y justa.
Conclusión: No existe una única fórmula universal para construir un país sólido y desarrollado. El modelo de «un solo país, una sola bandera, un solo idioma» puede ser efectivo en la medida de la creación de una identidad nacional fuerte.
La clave del progreso sostenible no reside en la uniformidad o la diversidad en sí mismas, más bien, en la capacidad de un país para encontrar el modelo que mejor se adapte a su realidad histórica y demográfica, gestionando sus contradicciones internas y construyendo un consenso social duradero, en el marco del respeto a los derechos humanos fundamentales.
La bandera boliviana actual, con sus tres franjas de rojo, amarillo y verde, es un símbolo importante de la identidad nacional, representando la sangre derramada por los héroes, las riquezas del país y la abundancia de la naturaleza.
Es el símbolo que nos debe unir a todos los bolivianos 🇧🇴!
