
Eduardo Claure
No hay nadie más ruin que el mentiroso. Un mentiroso es peor que un criminal. El asesinato se comete generalmente en estado de excitación y puede tener circunstancias atenuantes. El mentiroso hace su obra con sosiego; el suyo es un crimen imperdonable. Uno puede protegerse contra el criminal. No hay protección contra el mentiroso. El criminal mata a un mortal. El mentiroso asesinaría a la Deidad misma. Falsifica el real sello de Dios: La Verdad. Ningún pecado puede ser mayor que este. Esta perversión es absolutamente condenable, moral y éticamente cuando de política se trata y más aún, cuando se funge de autoridad y se ejerce con la mentira y la falsedad. El ser humano tiene la capacidad infinita de inventar, de reinventar, de distorsionar, y, por supuesto, de mentir. En ocasiones, el hilo entre la invención y la mentira es muy tenue, tanto que con frecuencia la inteligencia es capaz de volverlo invisible y de deshilacharlo para que sea imposible saber dónde empieza una y dónde termina otra, este el poder de la mentira.
El proceso de cambio vino desprendido del Socialismo del Siglo XXI, con una nueva CPE que puso en prolongado cargo al que terminó siendo el innombrable. Algunos ejemplos de este personaje que mantiene el deseo demencial de ser el eterno, a toda costa, podemos recordar: Reconoció un hijo nacido inexistente que murió pero nunca lo enterró pero pagó las atenciones médicas; no la conozco, me parece cara conocida; no sabía que Álvaro no tenía título; desconozco que algún ministro no tenga Libreta de Servicio Militar; implementaremos la política de desarrollo Para el Vivir Bien; en quince años seremos como Suiza; nuestra fortaleza será una economía de mercados campesinos, de productos naturales sin transgénicos; las ferias campesinas ocuparan el lugar de los grandes supermercados y llenaremos la canasta familiar de productos orgánicos y ecológicos; la micro y pequeña empresa será nuestra fortaleza de la economía plural, ENATEX será un ejemplo productivo de alta calidad al igual que nuestras empresas públicas estratégicas; en nuestra gestión el Mutún será una realidad al igual que la explotación del Litio; industrializaremos el gas y venderemos energía eléctrica siendo el núcleo exportador de la región; terminarán las redes de corrupción en el aparato de justicia que son producto de la mano del imperio y sus lacayos; aplicaremos la política de cero corrupción; aplicaremos la justicia caiga quien caiga; la DEA dejará de provocar el crecimiento del narcotráfico apadrinando a los carteles; el chapare es exportador de cítricos, bananas, papayas y eso ampliaremos; la descolonización será realidad, la despatriarcalización está en marcha, la administración pública está a cargo de gente honesta….y, así.
En este momento, la astucia y la imperiosa necesidad de “ser”, de fabricar verdades propias y de deformar la realidad enlaza invención y mentira con una verosimilitud impecable e implacable, que el común de los mortales no nota. La invisibilidad del hilo depende de las virtudes de quienes las tejen y las destejen, de quienes las oyen y las desoyen. La implacabilidad de la calumnia suele tener consecuencias funestas que casi nunca paga quien las dijo. ¡Generalmente pagan los que escucharon y creyeron…! Los indígenas somos la reserva moral del país y del continente; no sabía de la corrupción en el FONDIOC; respetaremos el resultado del Referéndum del 21 de febrero de 2016 y si nos ganan con un solo voto, me iré a abrir un restaurante en el chapare; no me postularé el 2019, me iré el 2020; dejo en manos del Congreso del MAS mi futuro político; se ha promulgado la Ley de la Madre Tierra para protegerla y seamos paradigma mundial en protección y preservación de nuestros recursos naturales y medio ambiente; el cambio climático es producto del imperialismo norteamericano y sus socios neoliberales europeos, nosotros hemos plantado un millón de arbolitos; primero están nuestros hermanos indígena originario campesinos y sus reivindicaciones; sepultaremos el desarrollismo extractivista neoliberal para imponer una economía plural, comunitaria y ecológica; el objetivo del gobierno será luchar por los Derechos Humanos de los discapacitados, desterraremos la violencia; trabajaremos por los adultos mayores y la niñez; la salud y la atención a los enfermos crónicos y terminales serán de prioridad en su atención especializada; no existe persecución política la oposición tiene que rendir cuentas ante la ley; el mandato de las cumbres de recursos hídricos es Agua para Todos; haremos Cumbres de Seguridad Ciudadana para proteger a los más humildes y a todos; acabaremos con la violencia contra las mujeres, los niños y personas de la tercera edad; cero trata y tráfico de personas.
El mentiroso dice lo que es falso, para que le tengan lástima o para que le ayuden. El mentiroso exagera para hacer creer a otros más de lo que es, o minimiza para hacer ver lo malo como no tan malo. El mentiroso quiere deshacerse de la consecuencia de sus acciones perversas, y no pagar el precio. El mentiroso cree ser más listo que otros, y abusa de los crédulos, pero no es sino la falta de integridad lo que lo coloca temporalmente sobre otros, hasta que su mentira es descubierta y su reputación se viene abajo. El mentiroso no calcula bien y piensa que no será descubierto, pero tarde o temprano la verdad siempre sale a la luz. El mentiroso dice falsedad para manipular a otros y sacar algún provecho, aunque éste no sea lícito. El mentiroso va envolviéndose en una red de la que es muy difícil salir si no se detiene a tiempo. Nadie podrá poner su confianza en él, pues no será digno de ella. No sabía que viajaba en una aerolínea llamada LaMia; No sabía que mi piloto era dueño de LaMia; La Pachamama otra clase está; Bolivia no es un narco Estado; Se cambiará la neoliberal Ley 1008 y nacionalizaremos la lucha contra el narcotráfico; Declaramos guerra al contrabando y a la informalidad…y, así.
Esta perversión del mentir, de falsear la realidad, es absolutamente condenable, moral y éticamente cuando de política se trata y más aún cuando se funge de autoridad y se ejerce con la mentira y el embuste. Los sucesivos ataques a la democracia, a la ley y la CPE, denostándola, pisoteándola, es posible porque, en materia económica y política, prevalece la mentira en cifras. Continuar en el poder, depende de las cifras que arroje un nuevo censo, pero irreal y falseando las cifras, de tal forma que “dé certidumbre” a los propósitos de la tiranía, de la muerte de la democracia y la extinción de los partidos políticos, incluidos sus “líderes”. Un censo urdido y postergado a su antojo, lo hará rey, de nuevo, como él quiere, para retornar vengativo, feroz, perverso. No solo es por el Chapare, es por su malsana fijación.
A este efecto, recordemos el D. S. No 27.915 de 13 de diciembre de 2004, que establecía que el Estado garantizaba la inscripción gratuita de pueblos indígenas, originarios y campesinas en el Registro Civil, porque no tenían carnet de identidad que les permita inscribirse en el registro electoral y ejercer su derecho al voto. Con esa norma adoptaron la política del Hugo Chávez, creando la “Misión Identidad”, permitiendo a los indígenas originarios campesinos, obtener la cédula de identidad, “permitiendo su acceso a salud, educación y, su participación al voto”. Por ello, en marzo del año 2008, la Misión Cubana en Bolivia, indujo a Morales, inflar el Padrón Electoral, para su “Agenda Patriótica 2025”, idéntica a lo que sucede en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Colombia, Chile y recientemente en Brasil. Con este “operativo”, se le arrebató a la Policía Boliviana la Unidad de Identificación Personal, Licencia de Conducir y Escuela de Conductores, creando el Servicio de Identificación Personal (SEGIP), el Servicio de Registro Civil (SERECI). Esta “operación” permitió inscribir 1.600.000 (S.e.u.o) de Certificados de Nacimiento falsos con edad de votación, trasladados al SEGIP que emitió Cedulas de Identidad, permitiendo su inscripción en el Padrón Electoral a nivel nacional, y ejecutar la “Agenda Patriótica-2025”. Los cubanos se encargaron de la informatización y sistematización del SERECI, SEGIP, INE y el Padrón Electoral Nacional: se cumplieron “los Protocolos de Orinoca”. Y, así, estamos como estamos en la República de Bolivia. La “oposición” calculadora, ha dejado a Santa Cruz en una lucha solitaria. Timoratos e inconsecuentes con la libertad y la democracia, por imperfecta que sea; gozan el Vivir Bien en sus reductos, en el fondo y en su profundo, están entintados de azul, empresarialmente, políticamente, ideológicamente, ¡autonómicamente…!?
La clase política, si es que existe, debe poner su mayor esfuerzo en aunar con esfuerzo sobrehumano, un bloque de verdadera oposición al pretendido censo con consenso, de lo contrario, habremos ingresado a la “realidad virtual falsa”, a las “mentiras verdaderas”, a la “ignominia gratificante”, al “crimen sin delito”, etc., etc., que dominará el futuro político de las mentes de las generaciones actuales y futuras. La mentira, el engaño, el fraude, nunca podrán ser verdades, solo si se impide un “censo con consenso”. Los que están calculando que no perderán población ni recursos, son coadyuvantes invisibles e indolentes, del ataque a Santa Cruz, a Bolivia, a la democracia y al Estado de Derecho, por una fuerza espuria, que “abominan”. Frente a esta actitud: Bolivia Somos Todos, esta debiera ser la consigna. Volver a tener visión país.



