Pese a la recolección de imágenes de distintas cámaras de seguridad instaladas en la zona del hecho, las autoridades aún no lograron dar con la identidad del autor del disparo que le costó la vida al joven de 28 años en el barrio Las Panosas
Redacción Central/El Periodico/02-09-2026.- El fiscal departamental de Tarija, Ernesto Mogro, informó que la investigación por el asesinato del joven Nicolás Antezana, de 28 años, continúa en curso sin que hasta el momento se haya logrado establecer la identidad del presunto autor del hecho. Según la autoridad, si bien se recolectaron imágenes provenientes de diferentes cámaras de seguridad instaladas en el sector donde ocurrió el crimen, este material aún no permitió obtener elementos concluyentes para individualizar al responsable del disparo.
El hecho se produjo en horas de la noche en el barrio Las Panosas de la ciudad de Tarija, en inmediaciones de las calles Alejandro del Carpio, Junín y Abaroa, una zona céntrica de la capital tarijeña donde el joven fue encontrado con una herida de bala en la cabeza. De acuerdo con el informe forense correspondiente, la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico abierto producto del impacto de un proyectil de arma de fuego, lo que confirmó desde un primer momento que se trató de un hecho de violencia directa y no de otras circunstancias.
Desde el inicio de las actuaciones, personal policial y fiscal se trasladó hasta el lugar para realizar el levantamiento legal del cuerpo y la recolección de evidencia física, entre la que se incluyó al menos un casquillo de bala hallado en el sitio. En los días posteriores, los investigadores solicitaron el acceso a los sistemas de videovigilancia de viviendas y de un edificio cercano al punto donde se registró el ataque, con el objetivo de reconstruir los movimientos previos y posteriores al hecho y así identificar a la persona o personas involucradas.
Pese a estas diligencias, el caso continúa sin resolverse, lo que llevó a que las autoridades del Ministerio Público reiteraran su compromiso de continuar con las pesquisas hasta dar con el paradero del autor del crimen. En las primeras horas de la investigación no se descartó la hipótesis de un posible ajuste de cuentas, tomando en cuenta la forma en que se produjo el ataque, aunque esa línea investigativa no fue confirmada de manera oficial y se mantiene en evaluación junto a otras posibles motivaciones del hecho.
En paralelo a las pericias sobre el material audiovisual, efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen reforzaron la vigilancia en puntos estratégicos de salida de la ciudad, entre ellos terminales de buses y otros medios de transporte hacia el área rural, con la finalidad de evitar que el presunto responsable pueda abandonar el departamento mientras avanza el proceso investigativo. De acuerdo con información recabada por los propios investigadores, tanto la víctima como su entorno familiar no registrarían antecedentes penales previos, un dato que complica por el momento el establecimiento de un móvil claro detrás del ataque.
La víctima fue identificada como Nicolás Alejandro Antezana Guzmán, quien, según se pudo establecer, se dedicaba a labores de instalación eléctrica y trabajos con iluminación led, actividad que habría estado realizando momentos antes del hecho, de acuerdo con elementos hallados junto a su cuerpo. Este antecedente forma parte de los datos que actualmente son analizados por el equipo a cargo del caso, en la búsqueda de posibles conexiones con las circunstancias que rodearon su muerte.
El caso se suma a una serie de hechos violentos registrados en las últimas semanas en distintas regiones del país, lo que generó preocupación entre autoridades de seguridad sobre la efectividad de los mecanismos de control implementados en zonas urbanas y fronterizas. En el caso específico de Tarija, el Ministerio Público remarcó que no cesarán las diligencias hasta lograr el esclarecimiento total del crimen, comprometiéndose a mantener informada a la población sobre los avances que se registren en las próximas semanas, en momentos en que la comunidad del barrio Las Panosas exige respuestas concretas sobre un hecho que generó alarma en el sector.
