
Por: Lic. María Celeste Torrez Soliz
En un país con una rica biodiversidad y recursos naturales como Bolivia, la educación puede ser una herramienta fundamental para el desarrollo sostenible, a pesar de los desafíos ambientales, sociales y económicos. El sistema educativo representa un pilar esencial para la creación de una cultura de sostenibilidad.El desarrollo sostenible en nuestro país, requiere que en la formación pedagógica se ilustren técnicas sustentables para el futuro, es decir que, se centre en la productividad, abordando y analizando los retos económicos y sociales que enfrenta el pueblo boliviano, como la falta de oportunidades laborales, la desigualdad, pobreza, conflictos sociales, entre otros relevantes.El fomentar habilidades y conocimientos técnicos es necesario para llevar a cabo prácticas sostenibles en diferentes áreas, principalmente como la agricultura, la industria y el turismo. Esta clase de educación técnica y profesional se brinda con el bachillerato técnico humanístico (BTH). No obstante, se podrían proporcionar experiencias y aprendizajes para la incursión de tecnologías limpias y la gestión sostenible de los recursos naturales, lo que puede contribuir al desarrollo económico y al mismo tiempo proteger el medio ambiente.El enfoque educativo precisa involucrar la participación activa de los educandos en proyectos prácticos, actividades que fomenten la toma de decisiones informadas y la resolución de problemas. Además, los estudiantes deben percibir la importancia de la biodiversidad y la necesidad de preservar los recursos naturales y culturales, porque es indispensable promover la conciencia ambiental, y la comprensión de los impactos que las acciones humanas tienen en el medio ambiente en la actualidad.En conclusión, una educación productiva es primordial para el desarrollo sostenible en Bolivia y para contribuir al crecimiento de una ciudadanía activa y mucho más comprometida con la protección del medio ambiente. Si se toman medidas para inculcar la educación ambiental, el país puede avanzar hacia un proceso de sustentabilidad que proteja el entorno natural, promueva la igualdad social y económica y mejore la calidad de vida de todos los ciudadanos.



