20 de junio de 2025 — Las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán han generado preocupación internacional, especialmente por el papel que podría desempeñar China en un eventual conflicto. Según analistas, un ataque militar estadounidense contra Irán pondría a prueba los límites del poder diplomático y estratégico de Pekín en Medio Oriente.
China, que ha buscado posicionarse como mediador global y defensor del multilateralismo, mantiene estrechos lazos económicos con Irán, incluyendo acuerdos energéticos y comerciales. Sin embargo, su capacidad para frenar una escalada militar entre Washington y Teherán es limitada, especialmente si EE. UU. actúa de forma unilateral.
El artículo destaca que, aunque China ha promovido iniciativas de paz en la región, como la reanudación de relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita, su influencia directa sobre las decisiones militares de Irán o EE. UU. es reducida. Además, un conflicto abierto podría afectar los intereses económicos chinos, incluyendo el suministro de petróleo y la estabilidad de sus inversiones en Asia Occidental.
Mientras tanto, Estados Unidos ha intensificado su retórica contra Irán, acusándolo de avanzar en su programa nuclear y de apoyar a grupos armados en la región. La comunidad internacional observa con atención, temiendo que un conflicto regional pueda tener consecuencias globales.
