El inicio de la temporada de tenis ha marcado un día agridulce para los jugadores argentinos que participan en los torneos de preparación previos al Australian Open. Este período, crucial para los tenistas que buscan aclimatarse y ajustar sus juegos antes del primer Grand Slam del año, resultó en una jornada complicada, donde de seis representantes nacionales en competencia, solo uno logró avanzar en su respectivo torneo.
Facundo Díaz Acosta fue el único que salió victorioso, logrando una significativa victoria sobre Sebastián Báez en el ATP 250 de Auckland. Este triunfo no solo le permite avanzar a los cuartos de final, sino que también representa el mejor desempeño de su carrera en un torneo de superficie dura. El porteño, actualmente en el puesto 78 del ranking ATP, superó a Báez, quien ocupa el puesto 28 y es el tercer favorito del torneo, en un enfrentamiento que estuvo marcado por la tensión y la entrega de ambos jugadores. Es importante destacar que Báez se presentó en la cancha con una venda en la rodilla, debido a molestias que lo han estado aquejando desde finales de la pasada temporada, lo que generó preocupaciones sobre su estado físico de cara a la próxima cita en Melbourne.
El partido fue un verdadero tira y afloja. Díaz Acosta tomó la delantera inicialmente, pero sufrió una pérdida de ritmo que permitió a Báez igualar el primer set. En el noveno game, Facundo tuvo que salvar dos puntos de quiebre cruciales, lo que demostró su determinación y resiliencia. Finalmente, pudo cerrar el set y desafiar de nuevo a su rival en el segundo, donde, a pesar de tener una ventaja de 5-3, la presión de la situación se hizo evidente, y no pudo concretar su avance. Sin embargo, aprovechó una oportunidad crucial en el tiebreak, donde mostró su mejor juego y se aseguró el triunfo, sumando a su carrera una experiencia invaluable.
La victoria de Díaz Acosta es especialmente significativa considerando que ingresó al torneo como ‘lucky loser’ tras no haber podido superar la fase de clasificación inicial. Las retiradas de otros jugadores debido a lesiones le abrieron la puerta para competir, y ha sabido capitalizar esa segunda oportunidad de manera excepcional. En la siguiente ronda, se enfrentará a la leyenda del tenis francés, Gael Monfils, en un duelo que promete ser emocionante y repleto de energía.
Por el contrario, el resultado no fue favorable para los otros representantes argentinos en los torneos. Francisco Cerúndolo y Mariano Navone fueron eliminados en octavos de final en Auckland. Cerúndolo, actualmente 31 en el ranking, sufrió una contundente derrota ante el español Roberto Carballes Baena, quien lo superó con un marcador de 6-2 y 7-5. En un partido que parecía estar al alcance de Cerúndolo, la falta de consistencia en los momentos clave le costó caro. Por su parte, Navone, de 46 años en el ranking, también se despidió del torneo tras un reñido encuentro con el portugués Nuno Borges, cayendo por 4-6, 7-5 y 6-4, en un partido que mostró la lucha y el empuje del argentino, pero que no fue suficiente para asegurar la victoria.
En Adelaida, Tomás Echeverry, que actualmente ocupa el puesto 39 del ranking, también se vio forzado a abandonar el torneo en un encuentro intenso contra el australiano Thanasi Kokkinakis. Este partido, que se extendió más de tres horas, estuvo marcado por un alto nivel de competencia y un ambiente electrizante, típicos de los partidos de locales. A pesar de mostrar un gran rendimiento y pelear cada punto, Echeverry no logró llevarse el triunfo, cayendo en un ajustado tiebreak que dejó a muchos en la grada al borde de sus asientos.
Finalmente, la jornada se cerró con la decepcionante actuación de Lourdes Carlé en el WTA 250 de Hobart. La argentina, situada en el puesto 96 del ranking, fue eliminada rápidamente por la estadounidense McCartney Kessler, que se encuentra en el puesto 67. Carlé no encontró su ritmo y terminó cediendo en sets consecutivos, lo que evidencia los desafíos que han enfrentado los tenistas argentinos en este inicio de temporada.
La actuación de los argentinos en los torneos previos al Australian Open deja una mezcla de esperanzas y preocupaciones. La próxima semana es crucial, ya que se acerca el primer Grand Slam del año y los jugadores deberán evaluar su preparación y estado físico antes de enfrentarse a la competencia más exigente del circuito. Con el tiempo corriendo y la presión de los torneos aumentando, el tenis argentino mirará hacia adelante con la esperanza de que sus representantes puedan dejar atrás estas dificultades y brillar en la pista.
