Mientras se desconoce, de manera certera, el paradero del gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho, crecen las informaciones no oficiales que apuntan a que la autoridad máxima de Santa Cruz habría sido llevada al municipio de Chimoré, en Cochabamba.
De momento, los datos no son confirmados y se aguarda un comunicado certero por parte de la Policía Boliviana y del Ministerio de Gobierno.
El dato extraoficial de que Camacho habría sido trasladado al Trópico en helicóptero ha sido adoptado por medios como Unitel y Bunker.
Mientras tanto y tras el operativo de aprehensión del exlíder cívico en el oriente, se conoce que la detención responde al caso denominado «Golpe II», en consonancia con lo explicado por el abogado defensor del Gobernador, Martín Camacho, quien apuntó que el proceso para abordar a la autoridad se habría dado en un contexto de presunta violencia.
El jurista dijo que se encontraba junto al líder cruceño en el momento de su detención.
“Los abogados en La Paz, su abogado, el doctor Juan Carlos Camacho, nos han aclarado que este mandamiento habría sido librado por el caso Golpe II”, informó el jurista.
Añadió que al momento de su detención “no le mostraron una orden”, razón por la cual se desconoce con exactitud el motivo de la privación de libertad.
El abogado descartó que otros líderes cruceños fueron detenidos.
La tensión en Santa Cruz es extrema. En el Aeropuerto de El Trompillo se han suspendido las salidas de los vuelos. El caos reina. Los cívicos, por su lado, han convocado a una reunión urgente en la que el sector evaluará posibles medidas. En la terminal aérea, la cantidad de personas es importante. Hacen vigilia.
PODRÍAN TRASLADARLO A LA LLAJTA
Medios cochabambinos manejan el dato no oficial que indica que la autoridad sería trasladada a la Fuerza Aérea Boliviana, en Cochabamba, para posteriormente ser derivada a La Paz.
La incertidumbre es el elemento en común.
El único dato confirmado ha surgido por parte del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien en horas de la tarde dio cuenta de la aprehensión.
Fuente: Opinión
