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Subvención a gasolina, diésel y GLP searrastra desde el 2004, hace 21 años

Esta política se ha convertido en un incentivo al consumo de combustibles, multiplicando el parque automotor y promoviendo la ineficiencia energética, según publicación especializada de la Fundación “Jubileo”.

Fernando Barral Zegarra/Bolinfo/Tarija//

El Periódico-Noviembre-17-2025.- La actual subvención a la gasolina, diésel y Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Bolivia, se da hace 21 años, desde el 2004, recordó una publicación especializada de la Fundación “Jubileo”.
La subvención comenzó en agosto de 2004 con el decreto supremo 27691 que fijó el barril de petróleo para el mercado interno en 27.11 dólares el barril y el decreto 27992 que eliminó la posibilidad de ajustar precios de estos carburantes.
Se impidió el ajuste al tipo de cambio y las variaciones a los precios internacionales, desde entonces la gasolina cuesta 3.74 bolivianos el litro y 3.72 el diésel mientras que la garrafa de 10 kilos de GLP en 22.5 bolivianos, según la publicación.
En los dos primeros casos el consumidor final paga apenas 30% del precio real de importación de estos energéticos y el Estado subsidia el 70% restante. Está política de subvención a los carburantes es ciega, remarcaron.
La subvención ciega no distingue quién necesita esta ayuda del Estado y quién no, tampoco establece un plazo para la población que recibe este apoyo desde hace más de 20 años, muchas personas consideran que debe ser eterno y son renuentes a un ajuste.
La subvención a la gasolina y el diésel demandan un presupuesto superior a los 2 mil millones de dólares por año, e implica una salida de divisas de 3 mil millones de dólares anuales de la economía boliviana, continúa la publicación.
La crisis de gasolina y diésel que enfrenta Bolivia desde el 2023, es resultado de la caída en la producción de hidrocarburos líquidos que empezó el año 2015, Bolivia ya no produce todo el petróleo y condensado que demanda el mercado interno.
La solución estructural pasa por reactivar la inversión en exploración eliminando el decreto 27691, ajustando la política de subvención a los carburantes y cambiando el régimen fiscal de regalías e IDH que desincentivan la inversión en exploración, destacan.
La política de subsidio a los hidrocarburos en Bolivia, por sus características, se ha convertido en un incentivo al consumo de combustibles como la gasolina y el diésel, multiplicando por 5 el parque automotor en ese período de tiempo.
“y ha promovido la ineficiencia energética, lo que, como resultado de la caída en la producción de nacional de hidrocarburos, ha derivado en una creciente necesidad de divisas para importar estos energéticos”, observa la Fundación.
CAÍDAS
La caída en la producción de gas, implicó una caída en las exportaciones, habiendo llegado a perder por completo el mercado argentino, así como la participación del gas natural en el mercado brasileño, prosigue el análisis.
Las menores exportaciones de gas natural provocaron una caída en los ingresos de divisas para Bolivia, desde el 2015, menos 40%, afectando las Reservas Internacionales Netas, también ha resultado en una reducción considerable de las regalías e IDH.

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