El presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Pascual Velásquez, criticó el emplazamiento del nuevo puente alterno a Tomatitas, argumentando que su diseño presenta «curvas y contracurvas» debido a la falta de cesión de terrenos por parte de los propietarios. En contraparte, el alcalde de San Lorenzo, Asunción Ramos, defendió la obra como una solución vital, agradeció a las familias que donaron sus terrenos y acusó a los detractores de tener motivaciones políticas. Ambos coinciden en que se trata de una solución momentánea, pero difieren en la visión de su planificación y ejecución.
Redacción Central/Bolinfo/Tarija/ Martes, 5 de agosto de 2025
El reciente puente alterno a Tomatitas, una obra que se presentó como una solución a los problemas del colapsado puente original, ha generado un debate entre un sector técnico y las autoridades de la región. El presidente de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Pascual Velásquez, realizó un recorrido por la estructura y sus accesos, manifestando una serie de preocupaciones sobre su diseño y la planificación a largo plazo. Según Velásquez, si bien la obra es una respuesta a las fallas que tuvo el puente de Tomatitas hace dos años, la solución temporal que se brindó adolece de un «análisis técnico correcto.»
Velásquez puntualizó que la principal deficiencia de la nueva infraestructura radica en su emplazamiento, que no es el «correcto» debido a las «curvas y contracurvas». El ingeniero atribuyó este problema a la imposibilidad de conseguir la cesión de terrenos por parte de la población, lo que obligó a modificar la traza del camino. Esta situación, según el presidente de la SIB, es un reflejo de una «constante año tras año» en la que se ejecutan proyectos a la rápida, sin un estudio adecuado, primando la improvisación sobre la planificación.
La crítica de la SIB no se limitó al diseño del puente. Velásquez también cuestionó la falta de acción del Gobierno Municipal de Cercado, que, en su opinión, no ha hecho «absolutamente nada» para planificar la conexión de la obra con la rotonda de San Mateo. Esta falta de previsión, señaló, afectará el tránsito del transporte pesado que deberá utilizar una calle angosta, lo que podría generar nuevos problemas de circulación. El ingeniero rememoró que, hace dos años, la SIB recomendó a la Alcaldía un análisis patológico del puente original, una sugerencia que no fue tomada en cuenta.
En respuesta a las críticas, el alcalde de San Lorenzo, Asunción Ramos, salió en defensa del proyecto. Ramos afirmó que el «80% de los transportistas están satisfechos» con la obra y rechazó los señalamientos de los críticos, a quienes acusó de intentar sacar réditos políticos. «Estamos en un año electoral donde todo el mundo cree que criticando va a ganar las elecciones,» sostuvo. El alcalde también desmintió que el terreno para la obra perteneciera a la asambleísta Juanita Miranda, y agradeció públicamente a las familias Riquelme y Figueroa, quienes «donaron gratuitamente» los metros para la construcción del puente, así como a otra familia que cedió parte de su propiedad del lado de San Mateo.
Ramos reconoció que el puente es una «solución momentánea» y no una respuesta definitiva al tráfico de Tarija. Sin embargo, enfatizó su vital importancia como una vía alterna. Mencionó que existe un estudio en marcha para una segunda circunvalación ubicada a tres kilómetros río arriba, pero aclaró que una obra de esa magnitud «no se puede hacer de la noche a la mañana.» El alcalde también lanzó una dura crítica a las administraciones pasadas, cuestionando por qué no construyeron un puente alterno cuando «había muchos ingresos en el departamento» y por qué nadie notó que la antigua estructura se había convertido en un «cuello de botella». Finalmente, Ramos destacó la voluntad de su gobierno y el de la Alcaldía de Cercado de trabajar juntos en la búsqueda de soluciones de acceso al nuevo puente, un compromiso que, según dijo, quedó pendiente de firmarse debido a los incendios forestales.
