Con mochila y frazada en mano, porque teme ser aprehendida, así llegó hoy Ruth Niña, representante de la extinta Pan-Bol, a la Fiscalía de Cochabamba para prestar sus declaraciones por sus dichos respecto a que este 17 de agosto “en vez de contar votos, van a contar muertos”.
En la ocasión, aseguró que “teme por su vida” porque recibió “amenazas de muerte”. Sumó que “no confía en la justicia”, de ahí que llegó preparada, con una frazada en mano y mochila en los hombros. De igual manera, remarcó que “no cometió ningún delito”.
“Yo no he cometido ningún delito. Más al contrario, estoy aquí para prestar una declaración frente a los atropellos y denuncias infundadas e ilegales. En ese sentido estoy aquí preparada, porque no confío en la justicia y sé que posiblemente quieran aprehenderme”, expresó a tiempo de abogar por su libertad de expresión.
Es preciso recordar que el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) es el ente que activó la denuncia contra Nina. En el marco de ello, el Ministerio Público investiga a Nina por los presuntos delitos de instigación pública a delinquir, amenazas y delitos electorales.
En concordancia con las declaraciones de Nina, es preciso recordar que el juzgado de Instrucción Penal Anticorrupción y Contra la Violencia Hacia las Mujeres N°8, donde fue remitido el proceso inicialmente se declaró “incompetente” y pidió “remitir” los antecedentes al Juzgado Público, Mixto Civil y Comercial, de Familia de la Niñez y Adolescencia e Instrucción Penal Anticorrupción y Contra la Violencia hacia las Mujeres N°1 de Shinahota, ubicado en el Trópico de Cochabamba, bastión del “evismo”.
VIGILIA
Mientras Nina prestaba declaraciones, un grupo del Conade instaló una vigilia en puertas de la Fiscalía.
Con carteles en mano expusieron los siguientes mensajes: “Votos sí, muertos no”, “Basta de impunidad” y “El 17 de agosto queremos ir a votar sin miedo”.
Opinión
