José Luis Narváez respondió a los cuestionamientos que involucran al ex rector Eduardo Cortez, precisó el número de contrataciones realizadas durante su gestión y anunció que viajará a la sede de Gobierno para gestionar recursos destinados a la universidad
Redacción Central/El PERIÓDICO/31-08-2026.- La autoridad interina de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho salió esta mañana a despejar dudas sobre un tema que en las últimas semanas volvió a generar ruido dentro de la comunidad universitaria: las contrataciones de personal realizadas durante la administración del ex rector Eduardo Cortez. José Luis Narváez, quien conduce de manera transitoria la casa de estudios hasta la realización de las próximas elecciones internas, ofreció precisiones sobre el número real de ingresos de personal registrados en ese periodo, en un intento por poner paños fríos a un debate que había escalado en distintos espacios.
Según explicó la autoridad, durante la anterior gestión se concretó la contratación de 26 personas, una cifra que contrasta con versiones que habían circulado previamente y que apuntaban a un número mucho mayor de ingresos dentro de la planta administrativa de la universidad. Con este dato, Narváez buscó situar la discusión en un terreno más preciso, alejado de las estimaciones que se venían manejando en distintos frentes.
En esa misma línea, el rector interino también se refirió a otro de los puntos más sensibles del debate: las denuncias sobre un supuesto favorecimiento a familiares dentro de los procesos de contratación. Al respecto, descartó de manera categórica que se hubiera producido este tipo de situación, apartándose así de las versiones que habían circulado en las últimas semanas sobre presuntos vínculos de parentesco entre autoridades salientes y parte del personal incorporado a la institución.
Más allá del capítulo administrativo, Narváez también dejó entrever que la universidad atraviesa un momento de transición en el plano institucional, con la mirada puesta en el proceso electoral que definirá a las nuevas autoridades. En ese sentido, indicó que se encuentra a la espera de una determinación por parte del Consejo Universitario, instancia que deberá pronunciarse sobre distintos aspectos vinculados al cronograma y las condiciones bajo las cuales se desarrollará la próxima contienda electoral interna, un proceso que la actual gestión transitoria tiene el mandato de encaminar con transparencia.
A la par de este frente institucional, la autoridad universitaria adelantó que en los próximos días emprenderá un viaje hacia la sede de Gobierno, con el objetivo de gestionar directamente ante las instancias nacionales correspondientes la situación del presupuesto que recibe la universidad. Este desplazamiento se da en medio de un contexto de dificultades económicas que atraviesa el sistema universitario boliviano en su conjunto, y que en las últimas semanas motivó a distintas casas de estudio superior del país a coordinar acciones conjuntas para reclamar mayor atención financiera por parte del Ejecutivo.
La combinación de estos frentes —el administrativo, el electoral y el presupuestario— configura un escenario exigente para la gestión interina, que deberá sortear en un plazo relativamente breve tanto el cierre de capítulos pendientes heredados de la administración anterior como los desafíos inmediatos que exige la organización de un proceso eleccionario transparente. Mientras tanto, la comunidad universitaria permanece atenta al desenlace de ambos procesos, que definirán no solo el futuro inmediato de la institución sino también el clima político interno de cara a la próxima gestión rectoral.
