Ramiro Vaca, mediocampista de Bolívar y de la selección boliviana, viajará en los próximos días a Colonia, Alemania, para proceder con la apertura del frasco B correspondiente al control antidopaje que se le realizó tras el partido ante Sporting Cristal, por la Copa Libertadores. El futbolista estará acompañado por su médico de confianza y el equipo de abogados de Bolívar.
Este procedimiento es parte fundamental de la defensa del jugador, ya que permitirá verificar si hubo un error en la muestra inicial. En el frasco B se debe encontrar la misma sustancia que en el frasco A, tanto en composición como en cantidad, para que el resultado positivo quede confirmado. La apertura se hará en presencia del jugador o sus representantes, y el laboratorio notificará oficialmente los resultados.
Vaca dio positivo en una prueba antidopaje realizada por la Conmebol después del encuentro ante el club peruano. Aunque aún no se ha revelado públicamente qué sustancia fue detectada ni en qué cantidad, la Confederación Sudamericana de Fútbol lo suspendió de manera provisional mientras se esclarece el caso.
Debido a esta suspensión, el futbolista no puede disputar ningún partido oficial, ni con Bolívar ni con la selección nacional. Esto representa una baja sensible para la Verde, que afrontará la doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas en junio frente a Venezuela y Chile.
Desde Bolívar se activó un equipo legal y médico para acompañar a Vaca en este proceso, buscando garantizar transparencia y el derecho del jugador a una defensa justa. La dirigencia del club no ha emitido declaraciones oficiales, pero se conoce que están brindando todo el respaldo necesario al mediocampista.
Una vez se conozcan los resultados del análisis del frasco B, la Conmebol tomará una decisión definitiva sobre el caso. En caso de confirmarse el doping positivo, podrían aplicarse sanciones deportivas más severas. De lo contrario, Vaca podrá retornar a la actividad profesional sin restricciones.
