Muchos viticultores tuvieron problemas, no cosecharon toda su uva y algunos que lo hicieron lograron una vid de baja calidad, según el productor, Josué Cuéllar Areco.
El Periódico-Mayo-01-2023.- El productor de uva y exdirectivo del sector, Josué Cuéllar Areco, sugirió reorientar los programas productivos a la prevención de riesgos naturales como los que enfrentó el sector entre fines del 2022 e inicio del 2023.
“El sector vitícola tiene bastante gente que recibe el Prosol, entonces este programa debe ser reorientado, debe servir como base para programas de esa índole, caso contrario la producción seguirá con años irregulares y pérdidas de cultivos”, advirtió.
Consultado sobre una reorientación hacia qué, contestó, a generar programas de prevención de riesgos, si uno revisa los POAs de los municipios (Planes Operativos Anuales) ninguno de ellos tiene prevención de riesgos.
Recursos existen, las naciones europeas, a través de la mancomunidad “Héroes de la independencia” llaman a los municipios, pero a los municipios no les gusta tocar esta temática, a ninguno de los municipios, a ninguno de los alcaldes, cuestionó.
Sin embargo, en su criterio tiene que tocarse el tema, de lo contrario seguirán viviendo lamentándose, han pasado 20 años en los que no pudieron darse solución a este problema, tampoco a los asuntos del mercado para la vid.
El problema de los riesgos naturales no fueron resueltos, los productores hemos creado un programa con una aseguradora que se llama Alianza, a través del PROFIN, pero resulta que ese programa piloto fue dejado de lado en la gestión del alcalde Álvaro Ruiz, recordó.
En criterio del productor y exdirectivo, es necesario retomar estos asuntos, y el Prosol debe servir para eso, recuperar el programa, la alianza municipio, productores y la aseguradora, de manera de minimizar los riesgos naturales para la producción.
Por los efectos de los fenómenos naturales, este año los productores no tenían uva para vender, la que se cosechó no tenía buena calidad por el asunto de las heladas y el granizo que ha caído en diferentes comunidades, recordó.
Las pérdidas fueron cuantiosas, hablar en números es difícil, sin embargo, las pérdidas fueron cuantiosas, en muchos casos, los productores no pudieron llegar al 50% en la venta de su uva, “lo digo por experiencia, también he sufrido las pérdidas”.
LOS DATOS
Para el productor como consecuencia de los fenómenos naturales y la escasa cosecha de uva, fue un año irregular, no fue normal para los productores vitícolas, además hubieron otros problemas como el cierre de la frontera con el Perú.
Los fenómenos naturales hicieron que los productores no tengan un año normal, en ese concepto el sector debe plantear una nueva estrategia y ver de dónde lograr recursos para encarar de manera serie el trabajo de prevención de riesgos, insistió.
