Continúa la subvención a los combustibles, los ingresos por la venta de gas aumentan, aunque los volúmenes de producción disminuyen.
Fernando Barral Zegarra/Bolinfo/Tarija//
El Periódico-Diciembre 13-2022.- Para la Fundación “Jubileo” el presupuesto general del Estado, del 2023, no tiene “cambio de rumbo”, en alusión a que no tiene muchos cambios respecto de los últimos años y se mantienen algunos hechos, como el déficit fiscal.
En un documento denominado “Proyecto de Presupuesto General del Estado 2023, sin cambio de rumbo” presentaron sus observaciones como el que no se advierte una recuperación de las recaudaciones tributarias que incluso son menores respecto a la gestión 2014.
Se presenta un incremento de la renta petrolera, en un contexto de baja producción, las transferencias a gobernaciones y municipios suben en 3.9%, el gasto corriente no deja de subir y la inversión continúa hacia abajo, mencionan.
La subvención a los hidrocarburos será mayor a los 1.000 millones de dólares, “el país no sale del déficit fiscal ni del endeudamiento”, este presupuesto muestra tendencias similares a las observadas en los últimos presupuestos, según la información disponible.
Si bien registra leve aumento de los ingresos tributarios de 5% con relación al presupuesto 2022, aún no se advierte una recuperación de las recaudaciones, desde el 2016 los ingresos tributarios disminuyeron y los previstos estarían por debajo incluso del 2014.
Los ingresos por el IDH y Regalías por hidrocarburos se incrementarían en 11,6% respecto al presupuesto actual, sin embargo, la tendencia de estos ingresos no solamente depende de los precios internacionales, sino también los volúmenes de produccion de gas, en especial.
Sin embargo, estos volúmenes han estado disminuyendo en los últimos años, hace notar “Jubileo”, al añadir que las transferencias a los gobiernos subnacionales por coparticipación de impuestos y regalías resumen la tendencia de los ingresos en general.
“De acuerdo con las proyecciones aquellas transferencias registrarían un leve aumento de 3.9%”, prosigue el documento, al agregar que con relación a los gastos se observan dos tendencias que se mostraron en los últimos años.
Por un lado, los gastos corrientes continúan subiendo en 7,1% en comparación al año pasado y por otro lado, la inversión pública disminuye. Si bien se prevé una inversión de 4.006 millones de dólares este monto es 20% menor respecto el presupuesto 2022.
“Habrá que observar la ejecución de la inversión pública que en general estuvo por debajo de los niveles programados”, observa la Fundación.
EL DATO
La subvención a los hidrocarburos llegaría a los 7.642 millones de bolivianos, un 59% más que el año pasado. Como resultado de los ingresos y gastos previstos el presupuesto 2023 tiene programado un déficit fiscal de 7.5% del PIB (Producto Interno Bruto).
Este déficit es “bastante profundo al igual que el registrado en los últimos años, lo que refleja la compleja situación por la que atraviesan las finanzas públicas en términos de sostenibilidad”. Este presupuesto además prevé mayor endeudamiento, añaden.
