Estos dos productos empezaron a proliferar en los establecimientos educativos, que prácticamente se volvieron un atractivo mercado, admitió el presidente de los papás, Franklin Arancibia.
Fernando Barral Zegarra/Bolinfo/Tarija//
El Periódico-Octubre-02-2025.- Los padres de familia de la provincia Cercado, están muy preocupados por la proliferación de venta de marihuana y cigarrillos electrónicos, en algunos establecimientos educativos en la capital.
El presidente de la Junta de Padres de Familia, Franklin Arancibia, declaró que tienen varias denuncias anónimas por el WhatsApp de la venta y circulación de marihuana y los cigarrillos electrónicos, aunque no dio precisiones.
“Están confirmados, por ejemplo, en una unidad educativa se encontraron seis dispositivos, presentados”, sostuvo al indicar que es lamentable que un estudiante sea encontrado con esa cantidad de aparatos que no tendrían que estas en un colegio.
Los ambientes de las unidades educativas, están siendo utilizados como un mercado para comercializar cigarrillos electrónicos, para el microtráfico de marihuana, cuestionó al lamentar que las autoridades educativas no asuman ninguna acción al respecto.
Consultado si hay personas mayores de edad que están detrás de todo esto o son los autores intelectuales, Arancibia respondió que hay la educación especial y regular, en la primera hay estudiantes de 18 años, mayores de edad, junto a niños menores.
“En tercero de secundaria, en cuarto de secundaria, en quinto y sexto, qué está pasando, y no hay un control por la autoridad educativa”, cuestionó al insistir que no es posible que en medio de niños también haya adultos pasando clases.
Los cigarrillos electrónicos fueron encontrados con un costo de 120 a 150 bolivianos, dependiendo de la marca, respecto la marihuana no entró en precisiones, aunque insistió que los colegios parecen un buen y gran mercado para la comercialización.
EL APUNTE
“Mochila
segura”
La tenencia de cigarrillos electrónicos se está naturalizando dentro las unidades educativas, que además están convirtiéndose en centros de comercialización, insistió para volver a plantear que es necesario reponer el programa “Mochila segura”.
Este programa se dio en pasadas gestiones con resultados satisfactorios, pero después se dejó inexplicablemente. Este programa consistía en revisar la mochila de los estudiantes para evitar precisamente el manejo de las cosas denunciadas.
