«No me voy a sentar». Con estas palabras respondía la representante permanente de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Luz Elena Baños, a Washington Abdala, embajador de Uruguay ante la institución, en una acalorada sesión sobre el aumento de los presupuestos.
Según la prensa, en un intento de bloquear la iniciativa, Baños aseguró a gritos que se cometía una «ilegalidad» y denunció que se estaba actuando en contra de «la ética y la moral». Sus palabras no consiguieron ser captadas por los micrófonos de la sala.
Finalmente, el Consejo Permanente de la OEA aprobó una resolución para solicitarle a la Asamblea General un aumento de los 82,8 millones de dólares destinados en 2023 hasta los 92,1 millones de dólares en 2024.

«Este no es un debate entre quienes [desean] defender, fortalecer y mejorar la OEA y quienes quieren destruir la OEA. No», aseveró molesto el embajador de Argentina, Carlos Raimundi.
Raimundi también criticó que se mezclen «cuestiones de moralidad en discusiones técnicas y políticas».
El pasado mes de mayo, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, recomendó la desaparición de la OEA al afirmar que «no sirve para nada».
López Obrador acusó a la organización de no haber hecho nada más que «avalar todos los actos autoritarios en contra de gobiernos legítimos, legales, populares en América Latina».
Fuente: RT
