miércoles, mayo 6, 2026
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No dejemos que la chulupias del Aguaragūe se suiciden

Por Hugo Menchaca Alli

Las chulupias son aves propias del Chaco Tarijeño (muy propias de la Serranía del Aguaragüe), encantadoras por su canto.

No llueve…y entramos en desesperación.

Los algarrobos en el Chaco Tarijeño, han empezado a dejar a caer sus frutos, pero son vainas raquíticas y poco provechosas, y nuestro amigos los coyuyos, tan afectos a vivir en los algarrobos, y que emergen dicharacheros después de cada lluvia se encuentran desesperados.

La temperatura en el Chaco, particularmente en Villa Montes es recurrente que registre más de 40º centígrados.

¿Qué esta pasando?

¿El calentamiento global, los chaqueos indiscriminados, el interés excesivo e irracional por exprimir a la madre tierra, sin importar, lo que pueda acontecer en el futuro?

Este estado de desesperación ojalá no se manifieste a través de la decisión fatal que se dice según leyendas del Chaco que las chulupias cuando no existe agua, prefieren dar fin a su vida en las ramas de los árboles, que morir de sed.

Esta inexplicable conducta de los estos pequeños seres debe motivarnos a reflexionar sobre nuestra actitud frente a nuestra querida y maltrecha Casa Común, lo que en guaraní se diría nuestro “Teta – Guasu”, o en quechua nuestro “Sumaj Wasi”.

Precisamente en el Chaco Tarijeño tenemos un Área Protegida: Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Serranía del Aguaragüe, que debe merecer toda nuestra atención para preservarla y cuidarla.

El Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado fue creado mediante Ley No. 2083 de 20 de abril de 2000, ubicado en tres municipios del Chaco Tarijeño: Yacuiba, Villa Montes y Caraparí; las motivaciones fundamentales para su creación fueron las siguientes: 1) Conservar una muestra representativa de la biodiversidad existentes en los ecosistemas de transición entre Selvas de Montañas y Chaco Serrano, 2) Proteger la Serranía del Aguaragüe como regulador del régimen hídrico y como única fuente de agua de las poblaciones del Chaco Tarijeño.

Actualmente el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Serranía del Aguaragüe cuenta con su Plan de Manejo con un horizonte de diez años (2021 – 2031), a través de dicho instrumento normativo se cuenta con una herramienta de gestión administrativa y ambiental que contribuirá a su preservación.

La importancia de esta Área Protegida es que se constituye en una fuente importantísima de provisión de recursos hídricos, por lo que cuidar la Serranía del Aguaragüe, es cuidar el agua del Chaco, así de simple, y ahí el gran desafío y la gran responsabilidad.

Es menester y necesario hacer mención a que paradójicamente en la Serranía del Aguaragüe se han podido identificar yacimientos hidrocarburíferos y gasíferos, que en algunos casos el Estado ha permitido que inevitablemente tengan que ser explotados, frente a los diversos y necesarios requerimientos de la población boliviana, he ahí el desafío por aprovechar dichos recursos naturales en armonía y respeto al medio ambiente y biodiversidad, conforme a los mandatos constitucionales de cuidado al medio ambiente.

Sin embargo, al margen de las políticas públicas que deben implementarse desde el Estado para no vulnerar irremediablemente el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado, es preciso exhortar al cambio de conducta personal de todos y da uno de quienes habitamos esta nuestra Casa Común, para evitar hábitos depredadores que atenten el medio ambiente, como el uso indiscriminado de bolsas de plástico, la inclinación excesiva por el consumismo innecesario, la inconsciencia absoluta respecto al tratamiento de los desechos sólidos, el desproporcionado uso de energía, y la irracional actitud del consumo de agua, sin ningún limite que permita el uso racional de dicho líquido elemento.

Son estos pequeños gestos de conducta humana que está contribuyendo a deteriorar nuestra Casa Común.

Por eso es tan importante, pensar que respecto a la situación delicada y de emergencia por la que atravesamos con relación a la vulneración insensible al medio ambiente y biodiversidad, no solamente se trata de exigir políticas públicas estatales que contribuyan a detener el calentamiento global y la contaminación indiscriminada, sino esencialmente debemos motivar a cambiar la conducta humana, creo que debemos empezar por ahí, para garantizar que nuestra Casa Común, nuestro Teta – Guasu, nuestro Sumaj Wasi no sufra mayor deterioro.

Depende de nosotros en gran medida que las chulupias del Aguaragüe no tomen la drástica decisión de suicidarse.

Hugo Menchaca Alli, es ciudadano boliviano y apasionado el futuro por nuestra Casa Común