El alcalde de Yunchará, Pascual Díaz, declaró que su escaso presupuesto no le permitirá hacer nada, si el nuevo precio continúa. Su similar de Padcaya, Gilmar Miranda, advirtió que la crisis es grave.
Bolinfo/Tarija//
El Periódico-Septiembre-22-2026.- Los municipios, específicamente rurales, declararon emergencia, por lo inaccesible del nuevo precio del diésel, tras la subvención que se retiró el fin de semana por el gobierno nacional mediante decreto.
El alcalde de Padcaya, Gilmar Miranda, fue uno de los primeros en informar del estado de emergencia de su municipio, porque el nuevo precio del carburante es inaccesible y que desestructura totalmente cualquier presupuesto elaborado con el precio anterior.
El alcalde de Yunchará, Pascual Díaz Condori, declaró que el nuevo decreto les afecta totalmente, abastecen de agua a comunidades cercanas al río San Juan del Oro, sin embargo, ahora no podrá hacerlo, pese a lo importante de la labor.
Tampoco podrá darles servicio a los productores, ganaderos con maquinaria agrícola, «no voy a poder prestar ese servicio lamentablemente con esta suba», acotó al indicar que de su presupuesto les queda medio millón de bolivianos, que ahora es insuficiente.
El alcalde dijo que su población espera que se anule el decreto sobre el diésel, por el bien del país, no solo afecta a los municipios, sino a los productores porque los precios de los insumos agrícolas ya tienen precios elevados.
«Los productores van a seguir sembrando o dejar de sembrar, si siembran, los costos de traslado serán altos para llegar a los mercados, quien pague eso, serán los consumidores», expresó al indicar que la crisis se agudizará para todos.
«Nuestra gente de Yunchará clama que ese decreto tiene que anularse», insistió al añadir que el gobierno tiene que entender que los municipios no podrán hacer nada, ni mantener caminos, no abastecerán con agua, la maquinaria no podrá ser movilizada.
EL APUNTE
Esperan que
retroceda
Esta situación es muy preocupante para mí como alcalde, acotó al confirmar que se declararon en estado de emergencia y esperan que el gobierno se ponga la mano al pecho y retroceda en su decisión de levantar la subvención.
Admitió que el presupuesto actual no le alcanzaría hasta fin de año, se elaboró un presupuesto primero con un precio del diésel de 3.87 bolivianos el litro, después subió a 9,80 y ahora es de 17.80, «el presupuesto no nos da».
«En este momento ya no tenemos presupuesto, con el decreto dejaré de atender las necesidades de la población», agregó la autoridad visiblemente afectada por el nuevo precio del diésel y la responsabilidad que tiene de atender a su municipio.
