El Príncipe de Gales ha expresado su profundo pesar por la trágica muerte de Edward Pettifer, hijastro de su antigua niñera, en el ataque ocurrido en Nueva Orleans. Edward, de 31 años, fue una de las 14 víctimas fatales en un incidente que tuvo lugar en la famosa Bourbon Street el día de Año Nuevo. La noticia ha conmocionado a la familia real, con el Príncipe Guillermo también ofreciendo sus pensamientos y oraciones a la familia Pettifer y a todas las personas afectadas por este acto atroz.
El ataque del 1 de enero fue perpetrado por un veterano del ejército de EE. UU. de 42 años, quien condujo una camioneta contra multitudes en la concurrida Bourbon Street y posteriormente fue abatido por la policía. Según informes de la agencia PA, la causa preliminar de la muerte de Edward Pettifer fue determinada como «lesiones por fuerza contundente» por el forense de Nueva Orleans. La familia Pettifer ha descrito a Edward como un «maravilloso hijo, hermano, nieto, sobrino y amigo para muchos».
El príncipe Harry también ha sido informado sobre la tragedia, aunque ha optado por no hacer declaraciones públicas al respecto. En cuanto al presunto autor del ataque, identificado como Shamsud-Din Jabbar, se cree que actuó solo en un acto premeditado y malévolo, según lo afirmado por el FBI. Se encontró una bandera del grupo Estado Islámico dentro del vehículo, y la policía también descubrió dos artefactos explosivos improvisados en las cercanías.
Entre las víctimas se encuentran un conocido jugador de fútbol americano universitario, una joven aspirante a enfermera y una madre de un niño de cuatro años. El ataque, que tuvo lugar en el French Quarter de la ciudad, dejó al menos 39 personas heridas, algunas de las cuales aún permanecen hospitalizadas, incluidas varias en cuidados intensivos. La magnitud de la tragedia ha llevado a un sentimiento de unidad, con el Secretario de Relaciones Exteriores, David Lammy, expresando su tristeza por la pérdida de un ciudadano británico y reafirmando el apoyo del Reino Unido a Estados Unidos en la lucha contra las amenazas terroristas.
Alexandra «Tiggy» Pettifer, anterior niñera de los príncipes Guillermo y Harry en la década de 1990, se unió al personal del Príncipe de Gales en 1993 y se convirtió en una compañera cercana de los jóvenes príncipes tras la separación de Carlos y Diana. Tras el fallecimiento de Lady Di, Tiggy ayudó a los príncipes a superar la pérdida de su madre. En 1999, contrajo matrimonio con el consultor de seguridad Charles Pettifer en una ceremonia privada en Gales, a la que asistieron Guillermo y Harry.
El legado de Edward Pettifer y las otras víctimas de este trágico incidente en Nueva Orleans perdurará en la memoria de sus seres queridos y de la comunidad internacional, que se une en solidaridad ante la violencia y el terrorismo que han golpeado una vez más.
