
Eduardo Claure
El actual cerco a Santa Cruz promovida por el gobierno del MAS-IPSP a la cabeza de Arce Catacora, todo por “fijar la fecha técnica del CNPV”, asunto respecto al cual el Comité Interinstitucional de Santa Cruz tiene una propuesta aprobada por un gran cabildo a los pies del Cristo, sin duda, trae a la memoria de los bolivianos, los sucesos de hace 64 años, que ensangrentaron y enlutaron esa ubérrima tierra oriental, que se ha convertido en un crisol de la bolivianidad, pues en ella radican, viven y hacen desarrollo económico, bolivianos de todas las latitudes de nuestra querida Bolivia. Quien no tiene parientes o amig@s allá, cruzando el Piraí.? Acaso canciones asumidas y queridas como propios segundos himnos cruceños, no han sido creadas por altiplánicos de genio musical tal el caso de Gilberto Rojas, autor de “Viva Santa Cruz”, o la canción “Niña Camba” del autor Cesar Espada, ambos orureños.?
El 19 de mayo de 1958 sucedió la masacre de Terebinto, donde mártires cruceños ofrendaron sus vidas para conseguir mejores días para las futuras generaciones cruceñas. Durante el gobierno de Siles Zuazo, entre mayo de 1958 y junio de 1959, ingresan a Santa Cruz fuerzas Ucureñas conformadas por milicias integradas por miles de campesinos armados apoyados por las FFAA, so pretexto de que la Falange Socialista Boliviana había hecho su intento de “voltear” al gobierno con un fracaso rotundo; el 19 de mayo de 1958, hace 64 años, se registró uno de los hechos de barbarie más crueles de la historia de Santa Cruz y de Bolivia: la masacre de Terebinto, que fue impulsada por el gobierno nacional del MNR, donde jóvenes cruceños ofrendaron sus vidas. El antecedente fue qué, el Gobierno del Gral. Germán Busch comprendiendo el significado que tenía para los pueblos olvidados del Oriente Boliviano un ingreso de recursos económicos estables, en el parlamento del año 1938, aprueba la Ley del 15 de julio de 1938 o más conocida por la “Ley del 11 %”, promulgada y todo, recién iba a ser puesta en vigencia en diciembre de 1957, durante todo este tiempo el gobierno no había entregado ni un solo centavo a Santa Cruz. Entre los años 1957 y 1959 se hicieron reclamos del 11 %, y esto ocasionó que se produjeran varios enfrentamientos armados entre fuerzas del gobierno y gente del pueblo de cruceño, tal fue la virulencia de las confrontaciones, siempre nada equilibradas, que se decretó Estado de Sitio por el gobierno de Hernán Siles Zuazo, el 29 de octubre de 1957. El pueblo cruceño reunido en la plaza central tras el arrebato de las campanas de la catedral, rechazó tal medida de fuerza, por ser atentatoria a los derechos constitucionales de los habitantes de Santa Cruz. El gobierno del MNR le atribuyó participación política al Comité pro Santa Cruz, resultando que el doctor Pinto Parada, presidente del Comité, se vio obligado a exilarse en Argentina. Un reclamo similar realizó al gobierno la Unión Juvenil Cruceñista, encabezada por el doctor Carlos Valverde Barbery, empezando así, la persecución, asesinaron de manera cruel y sanguinaria a muchos cruceños, saquearon, incendiaron y destrozaron el Comité pro Santa Cruz, el Club Social 24 de septiembre, domicilios particulares, abusaron salvajemente de mujeres y encarcelaron a los hombres, hechos luctuosos recordado como “La Masacre de Terebinto”. Así las milicias campesinas, policías y miembros del ejército enviados por el gobierno central, manifestaron su encono a las justas exigencias económicas de ley para el desarrollo de Santa Cruz. Realidad calcada con el hoy, el presente. La historia se repite.
Es de esperar, que esta similitud casual de sucesos en la actualidad, solo sea eso, y no, un hecho de similares intenciones: buscar un pretexto al no cumplimiento de una norma reclamada por Santa Cruz: en el pasado la Ley del 11% y hoy, el D.S. 4546 de 21 de julio de 2021 que indica en su Art. 5: El empadronamiento del Censo de Población y Vivienda – 2022 será ejecutado por el INE en fecha 16 de noviembre de 2022. El actual reclamo cruceño, propicia hacia Santa Cruz, ese Cerco Tupac Katari, anunciado y en ejecución por parte de las fuerzas sociales paragubernamentales del MAS-IPSP apoyados y protegidos por la Policía Nacional, hasta ahora. En las actuales circunstancias, el gobierno nacional denuncia reiteradamente mediante uno y mil voceros que, se usa el Censo para fortalecer la lucha política de la derecha y cuyo único objetivo sería desgastar al gobierno, como pretexto para otro “golpe de Estado”. De ser así, grupos radicales dentro del gobierno sostienen que ésta es la oportunidad para una victoria política y militar sobre el enemigo de clase, tal como se identifica al pueblo cruceño, según asambleístas y ministros (Montaño) de Arce y Morales; este último implantó en Santa Cruz, para ese objetivo a los “interculturales” (San Julián, Yapacaní y Cuatro Cañadas), con la intensión de doblegar a Santa Cruz, sin éxito, incluso a pesar de la masacre del Hotel Las Américas y sus desenlaces posteriores y otras acciones asfixiantes como la prohibición de exportar varios productos del agro cruceño: empresariales y de pequeños y medianos productores, que al fin de cuentas, son migrantes collas.
El contexto actual al interior del MAS-IPSP que explican estas alevosas acciones contra Santa Cruz: son las pugnas internas del MAS-IPSP, donde afloran discrepancias que han subido de tono los últimos meses, a pesar de reuniones, y cumbres que han propiciado encuentros nacionales cupulares, con los principales actores en pugna Arce Catacora y Morales Ayma, eventos que dicen haber “acordado” decisiones de “hermanamiento”, sin embargo, salen a relucir acciones de uno y otro lado, con renovados ataques velados que las redes sociales y medios reflejan a favor y en contra de estos “circunstanciales enemigos/amigos”. En estas fricciones, evidentes, Arce Catacora aventaja a Morales Ayma, porque tiene a la mano el poder gubernamental sobre el cual ordena y manda y, no así Morales Ayma, lo cual debe provocarle rabietas y cólicos. El poder es el mejor afrodisiaco y este debe extrañar y sufrir por ello. En lógica consecuencia, Arce Catacora tiene el poder real y Morales Ayma el poder simbólico (parafraseando a columnistas de algunos medios). Estas escaramuzas internas, seguirán sucediendo mientras se enrarece el panorama político rumbo a las elecciones del Bicentenario del 2025, objetivo de los dos precandidatos azules visibles: Arce y Morales, que han creado un escenario de una oposición suigéneris: MAS vs MAS, que, en la proyección de candidaturas únicas o mayoritarias, en caso de llegarse a un desempate de balotaje el 2025, seria MAS de lo mismo, pues gane quien gane, tendrían control mayoritario en la ALP. Esto, tal como va la “oposición”, sucedería, fatídicamente. Entonces, la asonada hacia Santa Cruz tiene este origen: perpetuarse en poder a toda costa y a cualquier precio, no importan las víctimas.
Tras que el pueblo democrático boliviano ganó en las urnas el 21F, el MAS-IPSP se dio mañas para pasarse por el fondillo los resultados, haciendo lo mismo con el Fraude Monumental en las elecciones nacionales del 2019. Y, hoy, nuevamente, intenta volcar realidades de sus propias acciones respecto al cumplimiento del CNPV proyectado originalmente al 16 de noviembre de 2022. Es decir, pone en vigencia un Decreto Supremo y vuelven a incumplirlo, generando malestar general y urdiendo una serie de acciones que intentan llevar ese evento estadístico a otro escenario: el de la violencia, la persecución, el amedrentamiento, las detenciones ilegales, hasta llegar a la convulsión, que es el escenario político en el que se desenvuelve mejor el MAS-IPSP y Morales Ayma, que no aparece en los medios con este tema, extrañamente, pero que, conociéndolo, es el que mueve los hilos de las marionetas.
Anotemos qué, en julio de 2021, la ministra de planificación comunicó que se había tomado la decisión política de realizar el próximo CNPV el 16 de noviembre de 2022. Indicó que se trabajarían cerca de 250.000 segmentos censales a nivel de toda la geografía nacional. Un segmento censal, es la unidad territorial que delimita el trabajo de un empadronador el día del censo, además, genera la carga logística para el día del empadronamiento censal, urbano y de área dispersa (rural). Esta información, hacía ya, un año y medio atrás, establecía que el INE, había trabajado esa información en gabinete y faltaba el operativo de campo que valide el diseño del proyecto censal que respaldaba la solicitud ante organismos internacionales para lograr los fondos. La ministra declaró en ABI (21 de julio de 2021) que ese trabajo, como decisión política se había iniciado en noviembre de 2020. Estos datos fueron afirmados, también, en varios medios, por el mismísimo Arce Catacora, además, declarando al censo como prioridad nacional para el 16 de noviembre de 2022, añadiendo que el financiamiento estaba garantizado y, que, los resultados -no dijo preliminares ni finales- estarían listos para noviembre del 2023. Esta cantaleta, fue propalada a los cuatro vientos por el locuaz vocero presidencial, tal como se recordará, hablando mejor que experto estadístico. El ultimo director ejecutivo del INE, Humberto Arandia -posesionado el 20 de noviembre de 2020- en una presentación en vivo y transmitido por varios canales, ratificó esa información, dando certidumbre que el CNPV se fijó para el 16 de noviembre de 2022 y que esto era Cuestión de Estado. Humberto Arandia -con férula en una de las piernas- renunció en fecha 8 de junio de 2022. Posterior a ello, el ministro de planificación reemplazante, Sergio Cusicanqui, ratificó y garantizó el 23 de junio pasado, la realización del Censo el 16 de noviembre de 2022. Toda esta escena de certidumbre institucional en voz del gobierno y del INE se ha trastocado completamente, ya no tiene valor técnico, ni institucional, sino político, todo por el poder.
Volviendo al contexto de esta nota, han pasado más de 64 años desde los sucesos de octubre de 1957 y, Santa Cruz, se ha convertido en el centro económico del país y apunta a ser el nuevo centro político -legítimamente- y sus acciones, tal como se ha previsto, puede dar el nuevo mapa político de Bolivia, pues, entre los dos últimos censos el crecimiento demográfico en Bolivia tiene una tasa del 2%, a diferencia en Santa Cruz del 3,4%, casi el doble del promedio nacional. Su liderazgo nacional es incuestionable, pero solitaria. Extraña muchísimo, que antes de dar ese paso del paro indefinido, el Comité Interinstitucional, no hubiese coordinado con sus pares en los otros departamentos, porque las decisiones del cabildo -1.500.000 personas- tuvieron un peso para toda Bolivia, pues esa actitud cívica, no solo era camba, encarna las reivindicaciones del país todo. Qué pasa con el resto del país.? Miedo o cálculo.? Tolerar el cálculo político del gobierno en decidir censo el 2024, los resultados sepultarán la democracia y será la extinción de los partidos, o a lo sumo, su pervivencia local, reducida y, sometida a condicionamientos económicos, paupérrimos. Chau AFPs y federalismo, desaparecerán las Áreas Protegidas, Santuarios Naturales, Bosques, el medioambiente saludable y el exterminio vía migración de los pueblos indígenas de tierras bajas, pues los ríos estarán insalubres por la alta degradación de las aguas y suelos fértiles. Réquiem para la “Madre Tierra”.
Finalmente, el trasfondo de la reunión plurinacional que convocó en Cochabamba el presidente Arce, con el arribo de más de 300 autoridades subnacionales masistas, por la metodología empleada: sin celulares ni cámaras, solo sirvió a los fines de respaldo al presidente Arce Catacora, necesitado de hacer ver que goza de confianza política en sus decisiones ejecutivas, en este caso, censales para el 2024 -si es que se realiza- además “necesitaba demostrar” que él es “izquierdista”, que pelea contra la derecha (Gobernador Camacho), hacerse aplaudir y hacer ver a Morales Ayma, a la militancia y país todo, que él es el “nuevo jefazo” y candidato. Ese el objetivo de esa reunión en Cochabamba, mientras Santa Cruz está en vilo y el resto del país, tensionado, sin liderazgo político, desarticulado y sin acciones de cohesionar social y políticamente al país. La “clase política”, extraviada, sin estrategia, puede y debe ser superada por la Sociedad Civil Organizada, desde todos los rincones patrios y por todos los medios a su alcance, digitales y tradicionales. Bolivia Somos Todos…!!


