María Isabel Moreno Cortez, abogada penalista y exjueza, encabeza la propuesta de Alianza LIBRE al Senado por Tarija, con Jorge “Tuto” Quiroga como candidato presidencial. Moreno enfatiza la necesidad de recuperar la institucionalidad y la confianza ciudadana, apostando por una profunda reforma del Órgano Judicial y una campaña austera y cercana a la gente. Su plataforma se centra en «salvar a Bolivia de la crisis» y llevar al Parlamento «gente capaz y honesta».
Redacción Central/Bolinfo/Tarija/ Lunes, 21 de julio de 2025
María Isabel Moreno Cortez, destacada abogada penalista y exjueza, se perfila como una de las figuras clave en la propuesta legislativa de Alianza LIBRE en Tarija. Como candidata a senadora por este departamento, Moreno acompaña la postulación de Jorge “Tuto” Quiroga a la presidencia, con una visión clara de cómo, desde el Parlamento, se puede contribuir a la recuperación institucional y la dignidad del país.
Diagnóstico de crisis y esperanza ciudadana
En el inicio de su campaña electoral, Moreno expresó su entusiasmo por dar a conocer el programa de Tuto Quiroga, enfocado en «salvar a Bolivia de la crisis en la que se encuentra». Subrayó que la ciudadanía tarijeña comparte una preocupación generalizada por la falta de empleo, el deterioro económico y la incertidumbre institucional. Sin embargo, también percibió en sus encuentros con la población una fuerte esperanza y el deseo de un cambio real.
«La gente escucha atenta, receptiva. Se puede percibir su preocupación por la crisis, la falta de dinero y de fuentes de trabajo, pero también tienen mucha esperanza en que el país cambie con un nuevo gobierno. Quieren gente capaz y honesta para manejar el destino de nuestra patria”, afirmó la candidata.
Reforma judicial y compromiso con la función pública
Desde su posible rol en el Órgano Legislativo, Moreno plantea no solo respaldar con leyes las propuestas del proyecto “Salvemos Bolivia”, sino también impulsar una reforma estructural del Órgano Judicial. Dada su vasta trayectoria como Juez, Moreno conoce de cerca los desafíos del sistema de justicia y propone que este «debe dejar de ser interferido por otros poderes del Estado». Su visión es modernizarlo y dotarlo de «los mejores hombres y las mejores mujeres para administrar una justicia pronta, proba, oportuna y eficiente, como lo manda la Constitución”.
Con más de diez años de experiencia como Juez, quince en el ejercicio libre de la abogacía y una destacada trayectoria gremial como presidenta del Colegio Departamental y Nacional de Abogados, además de su experiencia en la docencia universitaria, María Isabel Moreno se define como una mujer profundamente comprometida con la función pública. “Vengo de una profesión de la rama humanística y del ejercicio libre de la abogacía para asumir una función pública de mucha responsabilidad. Quiero servir a mi patria, ser protagonista del proyecto ‘Salvemos Bolivia’ desde el Parlamento”, remarcó.
Campaña austera y apoyo ciudadano
Respecto a su estrategia de campaña, Moreno destacó su carácter austero y creativo. Enfatizó que se lleva a cabo con el esfuerzo de su equipo y el respaldo «espontáneo» de la ciudadanía. “Nuestra campaña es austera, hecha de una forma artesanal, con videos propios, sin grandes producciones, que transmiten nuestra voluntad de servir a nuestro pueblo. Pero el apoyo de la gente, además de llenarnos el corazón de gratitud y alegría, nos sirve para completar nuestra tarea”, concluyó, reflejando una conexión directa y sin grandes aspavientos con su electorado.
La candidatura de María Isabel Moreno resalta la tendencia en la política boliviana de incorporar perfiles técnicos y profesionales, especialmente del ámbito judicial, que buscan ofrecer soluciones a la percibida crisis institucional. Su enfoque en la reforma judicial, un tema de amplio consenso sobre la necesidad de cambio, podría resonar fuertemente con un electorado cansado de la injerencia política en la administración de justicia.
Además, su compromiso con una campaña «artesanal» y el énfasis en la austeridad buscan diferenciarse de las grandes maquinarias partidarias, apelando a la cercanía con la gente y a un mensaje más auténtico. Este estilo de campaña, si bien desafiante, podría generar una mayor empatía en un momento en que la ciudadanía valora la transparencia y la probidad en la política.
