El sector reclama la cancelación de los haberes correspondientes a julio de 251 docentes y advierte que, si el Gobierno no cumple con el pago dentro del plazo establecido, se declarará en huelga de brazos caídos y convocará a una asamblea para definir nuevas medidas de presión.
Redacción Central/El Periódico/19-08-2026.- Los maestros urbanos de Tarija otorgaron un plazo de 24 horas al Ministerio de Educación para que proceda con la cancelación de los salarios correspondientes al mes de julio de 251 docentes que, hasta la fecha, no habrían recibido sus haberes. El sector advirtió que el incumplimiento de este compromiso derivará en la activación de medidas de presión.
Nicanor Gaite, representante de los maestros urbanos de Tarija, informó que la preocupación se mantiene entre los docentes afectados debido a que el retraso en el pago de sus salarios genera dificultades para cumplir con sus obligaciones económicas y familiares. El dirigente señaló que el reclamo ya fue planteado ante las instancias correspondientes y que el sector espera una respuesta dentro del plazo establecido.
La dirigencia sindical considera que el pago de salarios constituye una obligación que debe ser atendida oportunamente por el Estado y cuestiona que un grupo de docentes continúe sin percibir su remuneración correspondiente al mes de julio, mientras las actividades educativas se desarrollan con normalidad en las unidades educativas del departamento.
Gaite explicó que la determinación de otorgar un plazo de 24 horas responde a la necesidad de establecer un límite concreto para que las autoridades nacionales atiendan la demanda. De acuerdo con la dirigencia, durante este periodo se aguardará una solución por parte del Ministerio de Educación, evitando inicialmente la paralización de las actividades educativas.
Sin embargo, el sector ya definió las acciones que podría asumir en caso de que el pago no se concrete. Entre ellas se encuentra la realización de una huelga de brazos caídos, medida mediante la cual los maestros permanecerían en sus fuentes de trabajo, pero suspenderían las actividades laborales como forma de protesta.
La dirigencia también anunció la convocatoria a una asamblea general del magisterio urbano de Tarija, instancia en la que se analizará la situación y se definirán nuevas medidas de presión en caso de persistir el incumplimiento del pago de los salarios.
El conflicto se suma a otros reclamos que periódicamente plantea el magisterio respecto a la administración de recursos humanos y financieros del sistema educativo. Para los docentes, la cancelación oportuna de los salarios es un aspecto fundamental para garantizar la estabilidad laboral y evitar que los trabajadores tengan que recurrir a medidas de presión para hacer efectivo un derecho laboral.
Los maestros esperan que el Ministerio de Educación pueda resolver el problema dentro del plazo otorgado y evitar que la protesta se traslade a las unidades educativas. La dirigencia, entretanto, mantiene la advertencia de activar la huelga de brazos caídos si no existe una respuesta favorable.
La situación también genera expectativa entre padres de familia y estudiantes, debido a que una eventual paralización podría afectar el desarrollo regular de las actividades académicas. Por el momento, los maestros urbanos no anunciaron una suspensión inmediata de labores y condicionaron la aplicación de la medida al cumplimiento o incumplimiento del plazo concedido a las autoridades nacionales.
La dirigencia sindical señaló que permanecerá atenta a las gestiones que se realicen durante las próximas horas y que cualquier determinación posterior será adoptada en función de la respuesta del Ministerio de Educación.
El plazo de 24 horas se constituye así en el punto de referencia para definir el rumbo del conflicto. Si los 251 docentes reciben sus salarios pendientes, la amenaza de movilización podría quedar sin efecto; de lo contrario, el magisterio urbano de Tarija prevé iniciar medidas de presión y convocar a sus bases para determinar acciones adicionales.
