El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su familia contarán con un equipo de seguridad personal que estará integrado por militares y policías.
La decisión se tomó tras una reunión el miércoles entre el mandatario y sus ministros de Casa Civil y Justicia y Seguridad, Rui Costa y Marcos Antonio Amaro, respectivamente, y con el general Marcos Amaro, jefe del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI), organismo con rango ministerial normalmente encargado del resguardo presidencial.
En rueda de prensa, Costa explicó que se trata de «un modelo híbrido» con la participación de militares, policías federal y, eventualmente, agentes de los estados. La coordinación de los equipos será responsabilidad del GSI.
«Un modelo híbrido»
«De forma consensuada, armónica, el presidente arbitró por un modelo híbrido, donde todos trabajarán juntos, tanto el equipo de GSI como la Policía Federal, para garantizar la seguridad del presidente, el vicepresidente [Geraldo Alckmin] y sus respectivas familias», comentó.

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Por su parte, el ministro de Justicia dijo que tanto el presidente como el vicepresidente tendrán libertad para escoger a los responsables de su seguridad durante sus viajes y compromisos oficiales.
Tras los violentos ataques de hordas de bolsonaristas contra las sedes de los tres poderes en Brasilia, perpetrados el pasado 8 de enero, Lula manifestó abiertamente su desconfianza del GSI y le quitó competencias.
Se creó entonces la Secretaría Extraordinaria de Seguridad de la Presidencia, dirigida por la Policía Federal. Sin embargo, con la actual decisión, la secretaría se eliminará.
Fuente: RT
