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Lema cuestiona cifras de combustibles: Denuncia «sobreimportación» y demanda transparencia

Luis Lema, de la ALDT, expone que la importación de carburantes se mantuvo alta en los últimos años a pesar de la escasez, atribuyendo el exceso de consumo a autos chutos, minería ilegal, contrabando y narcotráfico. Propone informes diarios para transparentar la distribución.
Redacción Central/Bolinfo/Tarija/ Jueves, 31 de julio de 2025
El asambleísta departamental Luis Lema ha puesto en tela de juicio la coherencia entre las cifras de importación de combustibles en Bolivia y la persistente escasez que afecta al país. Según los datos expuestos por Lema, existe una aparente «sobreimportación» que no se condice con el incremento del parque automotor, lo que sugiere que gran parte del carburante se estaría desviando hacia actividades ilícitas.
Incoherencia en las cifras de importación
Lema presentó un análisis comparativo de las importaciones de combustibles en los últimos años. Señaló que en 2022, Bolivia importó 3.083 millones de dólares en combustibles, sin que se registraran problemas de escasez o largas filas en los surtidores. Sin embargo, en 2023 la cifra se redujo ligeramente a 2.989 millones de dólares, y en 2024 a 2.885 millones de dólares, lo que representa una disminución de apenas el 3.5% en dos años.
Esta mínima reducción contrasta fuertemente con la aguda escasez y las kilométricas filas que la población ha experimentado en 2023 y 2024. «En los cuadros de importación de combustibles de los últimos años, 22, 23 y 24, puedo ver el 22, Bolivia ha importado 3 mil millones de dólares en combustibles, siendo que en el 2022 no había filas, no había la escasez que hay ahora e importaba los más, eso es algo raro», afirmó Lema.
El asambleísta también recordó que en 2023 se implementó el horario continuo en instituciones públicas con el objetivo de ahorrar combustible, pero la diferencia en la importación con el año anterior fue mínima. «Es raro que solo haya una diferencia de 104 millones de dólares, o sea, aquí no hay un incremento de la demanda, está claro. No hay una especulación, más bien hay una sobreimportación y aquí lo demostramos con datos últimos», sentenció, sugiriendo que la causa de la escasez no es una falta de importación, sino un desvío del combustible.
Disparidad entre demanda y parque automotor
Para reforzar su argumento, Lema comparó la evolución del parque automotor con el gasto en combustibles en los últimos 20 años. En 2005, el país importaba 239 millones de dólares en gasolina y diésel, mientras que en 2024 la cifra se disparó a 2.885 millones de dólares. Esto implica un incremento del 1.105%, o lo que es lo mismo, un aumento de doce veces el valor de importación.
En contraste, el parque automotor boliviano solo se ha multiplicado por 4.5 en el mismo periodo. «La mayor demanda de carburantes y combustibles no tiene el parque automotor», concluyó Lema, desvinculando el crecimiento vehicular como la principal causa del consumo excesivo.
Factores de consumo excesivo: Contrabando y narcotráfico
A juicio del asambleísta, el excedente de combustible se estaría destinando a actividades ilícitas que se benefician del subsidio estatal. Enumeró cuatro factores principales: «Primero, se lo tragan los autos chutos que circulan sin papel, sin placas y sin control. Segundo, se lo traga la minería ilegal que te envenena ríos, te envenena pueblos. Tercero, el contrabando que cruza fronteras con los tanques llenos, pero vuelve con los bolsillos vacíos, no paga impuestos. Y por último, el narcotráfico», sostuvo Lema.
Asimismo, criticó duramente el modelo de subvenciones, argumentando que no combate la pobreza, sino que «la vuelve dependiente y nos vuelve más pobres» al alimentar estas distorsiones en el mercado.
Propuestas de transparencia y crítica a promesas electorales
Como medida inmediata para combatir estas irregularidades, Lema propuso transparentar la importación y distribución de combustibles. Demandó informes diarios que detallen el volumen importado, sus destinos y cronogramas de entrega. «Así vamos a saber cuántos importan realmente y la población va a saber con anticipación para que no haya ese caos, esas filas», explicó.
También insistió en que se haga público el costo real del litro importado, ya que el precio subvencionado en Bolivia ronda los 0.54 dólares, una cifra muy por debajo de los valores en países vecinos. Finalmente, el asambleísta cuestionó a los candidatos políticos que prometen mantener el precio de la gasolina en cinco bolivianos. «Miren, el día de ayer estaban analizando cuánto cuesta el litro de gasolina en Argentina, Brasil, Perú, Paraguay… Solo en Paraguay te cuesta alrededor de 0.80 centavos de dólar. Es imposible poder lograr que cueste cinco bolivianos. Cuando ves el mercado, es tema de aritmética», concluyó, llamando a la población a la reflexión sobre la viabilidad de tales promesas.

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