Un hombre condenado por la violación de una menor fue asesinado en la Prisión Pública Cruzeiro do Oeste en Brasil. Después del crimen, le cortaron el pene y le arrancaron el corazón con un cepillo de dientes.
Un pedófilo que cumplía condena en la cárcel de PECO, en la ciudad brasileña de Cruzeiro do Oeste, fue encontrado muerto en su celda, con el corazón arrancado y los genitales cortados. El corazón fue encontrado en un tacho de basura.
Según el diario británico Daily Star, Alex Sandro de Souza Mota, de 30 años, fue encontrado muerto con los genitales cortados dentro de la boca. El arma homicida estaba junto al cuerpo: un cepillo de dientes afilado.
Alex Sandro cumplía condena por violar a su hijastra de cinco años. Fue asesinado con un golpe fatal en el cuello el 18 de agosto.
La policía brasileña ya identificó a los tres presos implicados, que tienen entre 22 y 31 años. Uno de ellos apuñaló al hombre en el cuello, los otros dos mutilaron el cuerpo.
Según las autoridades, la escena del crimen fue limpiada por los reclusos. Uno de los implicados, que compartía celda con el fallecido, confesó el crimen y, como justificación, dijo que cometió el asesinato porque estaba obedeciendo las órdenes de las voces en su cabeza.
«En la celda de PECO, uno de los detenidos asestó el primer golpe en el cuello de la víctima, acabó provocando una hemorragia y se dio cuenta de que posiblemente había matado a la víctima. Después de eso, acostó a la víctima en una cama y comenzó a hacer algunos cortes para extraer el corazón y también le quitó el pene, poniéndolo en la boca de la víctima. Según el verdugo, escuchó voces que le decían cómo debía proceder y dónde cortar», dijo Isaías Cordeiro de Lima, responsable de la investigación.
Fuente:Clarín
