domingo, mayo 10, 2026
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Las malas condiciones no sólo están dentro del San Juan de Dios

EDITORIAL

Sin duda hay responsables de lo que le sucede al Hospital San Juan de Dios y que repercute directamente en la salud de la gente, estamos seguros que hay buenos médicos que deben luchar, no sólo contra las enfermedades y las tragedias, sino sobretodo contra las limitaciones que tiene este centro hospitalario. Podríamos escribir páginas enteras describiendo todas las falencias que presenta nuestro Hospital, el más importante del Departamento, desde su pésimo estado de conservación por falta de mantenimiento, hasta su capacidad para atender a una población que aumenta cada día. Pero queremos salir de las paredes del San Juan de Dios y ver qué sucede fuera de ellas, donde prima el desorden a plena luz del día, calles llenas de vehículos que se estacionan dónde y cómo pueden, no se respetan las normas de tránsito y no hay quién las haga respetar. Existen áreas verdes desatendidas, por las que merodean mal vivientes, tal vez esperando aprovecharse de quiénes tienen familiares internados, gentes de escasos recursos que pierden lo poco que tienen a causa de robos o asaltos. Ni que decir en la noche, es una aventura pensar en caminar por ahí, calles oscuras con pésimo alumbrado, se convierten en el disfraz perfecto para que los delincuentes puedan cometer sus fechorías, imposible pensar que alguien se atreva a querer descansar en los parques cercanos a la quebrada, porque es exponer la vida misma.Los puestos de venta que se encuentran cerca, improvisados y de higiene cuestionable, contribuyen al desorden imperante, no cuentan con condiciones mínimas para servir comidas, dan un muy mal aspecto al lugar y aportan con desechos y desperdicios. La Alcaldía brilla por su ausencia ya que es el ente que debe regular el funcionamiento de esta clase de negocios, así como de controlar la calidad de los productos que se expenden. Se debería coordinar con la Policía Nacional para garantizar la seguridad de los transeúntes y de quiénes deben permanecer cerca del hospital por razones personales. Sabemos lo que sucede dentro del hospital pero ahora evidenciamos que los problemas también están afuera.