La primera es levantar toda esta política, aunque paralelamente tendría que asumirse otra social, de compensación, para los menos pudientes, explicó el investigador, Raúl Velásquez.
Redacción Central/Bolinfo/Tarija//
El Periódico-Diciembre-08-2025.- La Fundación “Jubileo” tiene cinco alternativas para levantar la subvención en el precio de los carburantes, la propuesta fue expuesta en esta ciudad y espera que el gobierno las tome en cuenta y que además surjan otras.
La primera está orientada a eliminar totalmente la subvención para todos, es la más recomendada desde un punto de vista económico y técnico, al liberar el precio para todo se soluciona el problema fiscal, explicó el investigador, Raúl Velásquez Guzmán.
Actualmente el Estado subvenciona el 70% del precio real de los combustibles, sin la subvención dejaría de cubrir ese porcentaje, se resuelve el problema económico, actualmente gran cantidad de dólares se van con la importación de carburantes.
Se solucionaría el problema energético, la gente utiliza mal los combustibles, la subvención es un incentivo para consumir más combustible, pero de mala manera, mucha gente pasea por el país los fines de semana porque no paga el precio real del carburante.
Sin embargo, esta alternativa tendría un mayor costo social, porque impactaría en toda la economía, Bolivia vive hace 20 años una economía irreal. Si el gobierno levanta la subvención tendría que a la vez dictar una política social para compensar el efecto.
Las cuatro alternativas siguientes están orientadas a refocalizar, sin embargo, cualquier refocalización de la subvención tiende a generar mercados negros en cualquier lugar del mundo, explicó el investigador.
La población que tenga subvención tendrá margen para el contrabando o la reventa a precio real, sin embargo, estas alternativas de la refocalización buscan solucionar en algo los problemas fiscal, económico y energético.
Refocalizar la subvención hacia el transporte público, mantener los precios actuales. Para el resto de usuarios de carburantes, precio internacional que bordea los 10 bolivianos con 50 centavos en la gasolina y 11 bolivianos con 50 centavos en el diésel.
Esos precios, sin embargo, fluctúan a diario, “algo que los bolivianos también tienen que recordar”, los precios de los carburantes como del dólar se mueven, fluctúan, no se puede tener un precio fijo por todo el tiempo, no es real.
BONOS
La tercera alternativa sería subvencionar la demanda, es decir, darle bonos al transporte público o más vulnerable para que con ese bono puedan pagar el carburante, agregó al añadir que la cuarta alternativa también es subvencionar el transporte público.
Esta última alternativa prevé para el resto de consumidores, establecer precios diferenciados a partir de la marca del auto, del modelo y la cilindrada, alguna gente podría recibir algo de subvención, otra tendría que pagar precio real.
La quinta alternativa es promover el transporte público masivo, la única ciudad que tiene eso es La Paz, con los buses “Puma Katari”, el resto de ciudades del país tendría que hacerlo también, que solucione la distorsión que ha generado la subvención, siguió.
