REDACCIÓN CENTRAL/ BOLINFO/TARIJA/Martes, 12 de agosto de 2025.- El expresidente de Bolivia, Jaime Paz Zamora, reapareció este lunes en el escenario político nacional con declaraciones que no pasaron desapercibidas. En una conferencia de prensa realizada en Tarija, Paz Zamora expresó su satisfacción por el respaldo que, según él, viene recibiendo su hijo, Rodrigo Paz Pereira, candidato presidencial por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), en la recta final hacia las elecciones generales del próximo 17 de agosto.
“Estoy orgulloso de ver cómo Rodrigo ha logrado una aceptación creciente en la ciudadanía. Su campaña ha sabido conectar con la gente, y creo que todavía hay margen para que esa adhesión se incremente en estos últimos días antes de la votación”, manifestó el exmandatario, quien gobernó Bolivia entre 1989 y 1993.
Según Paz Zamora, el posicionamiento de su hijo en las encuestas responde a una propuesta política “equilibrada y moderna”, que combina experiencia y renovación. A su juicio, el candidato del PDC ha logrado diferenciarse en un panorama electoral marcado por la dispersión de fuerzas y el escepticismo ciudadano. “No es fácil en un momento como este generar confianza, pero creo que Rodrigo lo está logrando”, enfatizó.
El expresidente también aprovechó la ocasión para referirse a otros postulantes en la contienda electoral, particularmente a Samuel Doria Medina, candidato por Unidad Nacional, y a Jorge “Tuto” Quiroga, representante de la alianza Libre. Paz Zamora recordó que ambos desempeñaron funciones en su gobierno, ocupando carteras ministeriales en distintas etapas.
“Samuel Doria Medina fue ministro de Planeamiento y Tuto Quiroga, ministro de Finanzas. Los dos fueron buenos técnicos, serios y competentes en sus áreas. No tengo duda de su capacidad profesional”, señaló. Sin embargo, matizó sus elogios con un comentario crítico: “Otra cosa es gobernar un país. No siempre un buen técnico resulta ser un buen gobernante. La política exige visión, liderazgo y capacidad de unir, no solo conocimientos técnicos”.
Con sus declaraciones, Paz Zamora dejó entrever que, a su juicio, la experiencia ministerial de sus excolaboradores no garantiza necesariamente un buen desempeño presidencial. “El desafío del próximo presidente no será únicamente manejar cifras o programas, sino enfrentar una crisis social y económica que requiere decisiones firmes y consensos amplios”, sostuvo.
En relación a la contienda electoral, el exmandatario consideró que la ciudadanía llegará al 17 de agosto con más claridad sobre sus opciones, aunque reconoció que la campaña ha estado marcada por la polarización y la desconfianza hacia las instituciones. “Es importante que, más allá de las preferencias, todos acudamos a votar con responsabilidad y pensando en el futuro del país”, agregó.
Las palabras de Jaime Paz Zamora generaron reacciones inmediatas en círculos políticos y redes sociales. Mientras simpatizantes del PDC celebraron el respaldo del exmandatario a su hijo y la confianza en su ascenso electoral, críticos cuestionaron la parcialidad de su análisis y lo acusaron de utilizar su figura histórica para influir en la decisión de los votantes.
Rodrigo Paz Pereira, por su parte, continúa con una agenda intensa de campaña, con actividades previstas en el altiplano y el oriente del país antes del cierre oficial de proselitismo. Analistas consideran que su desafío principal será consolidar el apoyo en regiones donde el PDC ha tenido presencia limitada en elecciones anteriores.
El panorama electoral se mantiene abierto a menos de una semana de los comicios, con encuestas que muestran márgenes estrechos entre varios candidatos. En este contexto, las declaraciones de Jaime Paz Zamora añaden un matiz histórico y personal a la contienda, recordando que la política boliviana, a menudo, entrelaza pasado y presente en el debate público.
