La situación en Cochabamba se ha vuelto crítica con la reciente revelación de que 403 vehículos han estado cargando gasolina de manera irregular, a pesar de que están diseñados para funcionar con Gas Natural Vehicular (GNV). El director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Germán Jiménez, ha informado que estas irregularidades han llevado a que se superen los límites de consumo previstos, alcanzando más de un millón de litros de gasolina solo en el mes de diciembre de 2024. Esta alarmante cifra refleja una tendencia preocupante que podría estar ligada a prácticas de contrabando y acopio ilegal de combustible.
El problema no radica únicamente en la carga anómala de combustible, sino que los vehículos en cuestión continuaron aprovechando el GNV, el cual se vende a un precio significativamente más bajo, de Bs 1.66 por metro cúbico en las estaciones de servicio. Esto sugiere que los conductores están sacando partido de las ventajas económicas que ofrece el GNV, mientras al mismo tiempo se involucran en actividades que comprometen la legalidad y la integridad del sistema de distribución de combustibles en la región.
A través de un análisis exhaustivo, la ANH ha podido detectar que estos vehículos no solo estaban cargando gasolina en estaciones de servicio de forma inusual, sino que también empleaban un modus operandi sofisticado para evitar ser detectados. Según el director Jiménez, se han identificado casos en los que los conductores modificaban las placas de sus vehículos para poder cargar combustible en diferentes estaciones, lo que ha facilitado la repetitividad de los carguíos irregulares. Este mecanismo de evasión ha planteado serios desafíos para las autoridades encargadas de regular y supervisar el uso de combustibles en el país.
El impacto de este fenómeno no es menor, ya que durante los últimos seis meses de 2024, estos 403 vehículos han acumulado más de 2.5 millones de litros de combustible. De esta cifra, más de 1.5 millones de litros se registraron solo en noviembre y diciembre, lo que señala un aumento significativo en la demanda que supera las proyecciones normales en Cochabamba. Este excedente en el consumo ha generado una alarma no solo en la ANH, sino también en los sectores económicos que dependen de un suministro estable y regulado de combustibles.
Las consecuencias de estas prácticas pueden ser severas. La acumulación ilegal de carburantes y su almacenamiento no autorizado están tipificados en el Código Penal, con penas que oscilan entre 3 y 6 años de prisión. En este sentido, la ANH ha decidido remitir a la Policía un listado de los 403 vehículos involucrados, con el objetivo de que se inicien investigaciones que permitan determinar cómo y dónde se están desviando estos combustibles.
Cochabamba ha cerrado diciembre con un excedente de casi 2 millones de litros de gasolina respecto a la programación normal, además de 1.7 millones de litros de diésel. Este desequilibrio en la oferta y la demanda podría generar repercusiones más amplias en el mercado de combustibles, así como en el bolsillo de los ciudadanos que dependen de estos recursos para su transporte diario.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de control y supervisión sobre las estaciones de servicio y los vehículos que consumen combustibles. Las autoridades deben implementar estrategias más efectivas para combatir el contrabando y la irregularidad en la carga de combustibles, así como asegurar que los beneficios del uso de GNV se mantengan dentro del marco legal. La integridad de la distribución de combustibles es esencial para el desarrollo económico de la región y para garantizar un suministro adecuado y justo para todos los usuarios.
