La fiscalía general de Hamburgo no ve indicios de que el canciller, Olaf Scholz, sea sospechoso de complicidad en un caso de evasión de impuestos en relación con el banco Warburg, informan medios alemanes.
Una portavoz de la fiscalía confirmó al diario Tagesspiegel, entre otros, que no se va a dar curso a una denuncia que trataba de forzar jurídicamente la apertura de diligencias contra el alcalde de Hamburgo, Peter Tschentscher y contra Scholz, su predecesor en el cargo, por «carecer de base».
Con ello, la fiscalía general ratifica el punto de vista de la fiscalía de Hamburgo, que ya en marzo había determinado que no existía una sospecha inicial suficiente para abrir una investigación.
No obstante, la acusación de Colonia (oeste) abrió el año pasado diligencias contra una funcionaria y dos políticos del Partido Socialdemócrata (SPD) de Hamburgo, por facilitar la evasión de impuestos y también investiga el caso una comisión del Parlamento local de la ciudad norteña, ante la que declará Scholz este viernes por segunda vez.
El canciller negó una vez más, la semana pasada, haber ejercido «influencia política» a instancias de los directivos del banco Warburg en su etapa como alcalde de Hamburgo y rechazó de forma tajante cualquier responsabilidad: «En los dos años que se lleva investigando el caso nunca ha aparecido el menor indicio», declaró.
